Niños fallecidos por vacuna pertenecían al sector más vulnerable de la sociedad
La Pimienta. Camino a la clínica de Simojovel se apagó el llanto de la hija de Beralaín González Penagos, de 22 años de edad, que por la tarde del viernes presentó temperatura y molestias, después haber sido vacunada contra la tuberculosos, rotavirus y hepatitis B. El campesino llora frente al féretro de su hija de un mes de nacida a la que quería ponerle el nombre de Yadira y explica que por la mañana del viernes, los enfermeros y médicos de la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), llamaron en el aparato de sonido, para pedirle a […]











