Artículos publicados por: Héctor Cortés Mandujano

Cartel: Juventino Sánchez. Seguimos en temporada, los esperamos

Olvidar lo malo también es tener memoria

García Márquez, sobre El coronel no tiene quien le escriba: «La primera vez que lo escribí (en París, en 1956) eran 140 cuartillas, y esa versión no tenía ningún episodio más que la versión definitiva. Es decir, había 60 cuartillas de palabras inútiles”.

Ilustración: Juventino Sánchez. Ahí los esperamos

Al pío lector, con epíteto natural del pollo

Quevedo: “Estaba la muerte de amores, la muerte de frío, la muerte de hambre, la muerte de miedo y la muerte de risa, todas con diferentes insignias. La muerte de amores estaba con muy poquito seso”.

Ilustración: Juventino Sánchez. El viernes 1 y el sábado 2 de abril son nuestras primeras funciones. Los esperamos.

Hiroshima y Tapachula: 1945

Víctor Manuel Camposeco: “En el primer milisegundo de esta pesadilla murieron cuando menos cincuenta mil personas. De ellos, miles y miles se hicieron nada, se evaporaron en ese momento”.

Ilustración: Juventino Sánchez

Por vos muero

Garcilaso: “Por vos nací, por vos tengo la vida,/ por vos he de morir, y por vos muero”

Ilustración: Juventino Sánchez

Lo que sabe la zorra

De Ana Lydia Vega, este piropo de Puelto Lico, de donde es la autora: “Quién fuera lluvia pa caelte encima”

Ilustración: Juventino Sánchez

Las ideas no mueren

Coetzee: “Donde prospera nuestra especie, también prosperan las ratas”

Con unos cuantitos de la sorpresa. Foto: Mario Robles

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Pero las personas mayores son así. Pueden negar la Navidad aunque la Estrella de Belén los esté siguiendo a todos lados: Toño Malpica

Foto: Verónica Corzo Aguirre

Un mar oloso

Yo descanso en una hamaca y en mi alrededor, para mi contento, se juntan varios viejos pescadores, cerveza en mano, a contarme sus historias que van desde los orígenes de su actividad hasta la vez que uno de ellos estuvo a punto de morir en alta mar durante una tormenta.

¡Los esperamos!

Sujeto a cambios

Ponte la etiqueta colectiva que quieras, pero ponte una; el individualismo nunca ha tenido buena prensa. Se volvía un enemigo de clase, en los tiempos de esclavitud, el hombre que daba trato especial a sus sirvientes y era mal vista, en cierta etapa histórica, la mujer que no quería casarse ni tener hijos.