Después del mar…
Más de 100 personas perdieron sus casas en esta comunidad costera. Aunque fueron reubicadas tierra adentro, el desplazamiento no terminó: perdieron sus medios de vida, su tejido social y la posibilidad de escuchar el mar por las noches. por Marissa Revilla Frontera, Tabasco.- Eliseo, de 12 años, ya no se duerme con el sonido del mar. En su nueva casa, en un fraccionamiento de calles de concreto en Frontera, Tabasco, el silencio le resulta extraño. Antes, las olas lo arrullaban por las noches. Ahora extraña no solo el paisaje, sino la vida que desapareció con él. “Se escuchaba bien […]






