Dependencias y entidades tienen hasta el 2024 para sustituir el uso del herbicida glifosato

México es el centro de origen del maíz, se conservan 60 razas nativas o criollas, ricas en recurso genético. Cortesía: Fundación tortilla.

*Greenpeace México y la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País celebraron el 10 de diciembre del año pasado, la propuesta de Decreto que prohíbe el maíz Genéticamente Modificado (GM) y el uso del herbicida glifosato, hacia 2024.


El pasado 31 de diciembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto presidencial que prohíbe el glifosato y el maíz transgénico en México, el cual contribuye a la protección del maíz nativo de las comunidades indígenas y campesinas, así como a la riqueza biocultural y patrimonio gastronómico.

Considerando el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, en su apartado Epílogo: Visión de 2024 y en su Eje II. Política Social, apartado «Desarrollo Sostenible» establece que el crecimiento económico, el incremento de la productividad y la competitividad son medios para lograr un objetivo: el bienestar general de la población.

Así como poner el poder político al servicio en primer lugar al interés público, no a los intereses privados y la vigencia del estado de derecho, complementada por una nueva ética social, no por la tolerancia de la corrupción.

El Ejecutivo Federal considera los impactos de sus políticas y programas en el tejido social, en la ecología y en los horizontes políticos y económicos del país.

Por ello, el Decreto tiene por objeto establecer las acciones que deberán realizar las dependencias y entidades que integran la Administración Pública Federal, para sustituir de manera gradual el uso, adquisición, distribución, promoción e importación de la sustancia química denominada glifosato.

Como de los agroquímicos que lo contienen y son usados en el país como ingrediente activo, por alternativas sostenibles y adecuadas, que permitan mantener la producción y resulten seguras para la salud humana, la diversidad biocultural del país y el ambiente.

Desde la entrada en vigor del Decreto y hasta el 31 de enero de 2024, fue el periodo establecido para lograr la sustitución total del glifosato.

El maíz como cultivo es un sistema dinámico y continuo. Su polinización es libre, los agricultores año con año la mantienen, intercambian y experimentan con semilla propia o de otros vecinos. Cortesía: Consumidores Orgánicos.

Ante lo expuesto, la organización ambientalista Greenpeace México celebró dicho Decreto, ya que, impulsar la prohibición en México de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) también denominado transgénicos ha sido motivo de innumerables batallas desde hace 21 años.

Greenpeace México añadió que, junto a diversas organizaciones campesinas, consumidores, académicos, investigadores, artistas e intelectuales han denunciado que los transgénicos y su paquete tecnológico ocasionan daños a la salud humana y medioambiental.

La Organización mencionó que, tanto los transgénicos como el herbicida glifosato, tienen graves repercusiones para las y los agricultores y los pueblos indígenas de México.

También ponen en riesgo la diversidad de variedades agrícolas conservadas en los campos que resultan fundamentales para la producción de alimentos en el país, lo cual los aleja de gozar de soberanía y autosuficiencia alimentaria.

México es considerado el centro de origen, domesticación y diversificación de 59 razas de maíz y de otros cultivos, entre ellos, el chile, el frijol, la calabaza, la vainilla, el algodón, el aguacate, cacao y el amaranto, resalto Greenpeace México.

Mencionaron que, en agricultura, el verdadero progreso son las técnicas agrícolas sostenibles, la agricultura ecológica, la protección de la agrobiodiversidad, conservación a la fertilidad del suelo, el desarrollo de modelos locales, basados en las variedades tradicionales y los agroecosistemas.

El tiempo de saldar la deuda histórica con la diversidad genética en México llegó y celebramos la prohibición del maíz transgénico y la prohibición progresiva del glifosato para 2024, pues son pasos importantes para avanzar hacia una producción ecológica que preserve la biodiversidad y la agrobiodiversidad forjada en manos campesinas desde hace milenios, dándonos la oportunidad de gozar de un medio ambiente sano y un sistema agroalimentario verde y justo, finalizó la organización ambientalista.

Juana Hernandez, productora en San Miguel, Ocosingo. Produce variedades locales de maíz. Cortesía: CIMMYT.

Por otro lado, en la conmemoración del 50 aniversario de la entrega del Premio Nobel de la Paz al doctor Norman Borlaug, fundador del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), el Gobierno de México, el CIMMYT y el Centro Nobel de la Paz hicieron un llamado a la acción y al impacto al desarrollar una Agricultura para la Paz.

Lo anterior, con el fin de contribuir a superar los retos del desarrollo humano en el entorno económico y social de un sistema internacional bajo presión por factores como el conflicto, migración forzada y cambio climático.

En dicho evento se contó con la participación de Juana Hernández Sánchez, productora de la comunidad de San Miguel en el municipio Ocosingo, mencionó que en la zona cosechan maíz y frijol para su consumo propio.

Manuel Méndez Sánchez, esposo de la productora, compartió que produce y rescata el maíz nativo y criollo en dicha zona.

Méndez Sánchez añadió que quieren incrementar la producción y cosecha para no perder las semillas nativas de la zona y al mismo tiempo no dañar el agua y suelo.

El maíz uno de los productos indispensables en la dieta de los mexicanos, por lo que su producción es de suma importancia para nuestro país. Cortesía: Hacienda Chiapas.

Además, es importante mencionar que el frijol y el maíz son dos productos indispensables en la dieta de los mexicanos, por lo que su producción es de suma importancia para el país, de acuerdo con el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) al 30 de abril de 2020 en Chiapas se sembraron 114 679 hectáreas de riego y temporal.

Con esas cifras, Chiapas se posicionó como el cuarto mayor productor de maíz en México, seguido de Tamaulipas, Veracruz y Sinaloa.

El campo es sin duda uno de los principales protagonistas, durante la pandemia, debido a la importancia de la producción de granos, frutas y verduras que mantienen abastecido al estado.

José Sánchez Piña Campesino de 54 años señala la importancia del campo ante la pandemia del COVID-19.

Tenemos que sembrar lo que comemos, si los tiempos empeoran, debemos estar listos con maíz y frijol para sobrevivir (…) En la casa no debe hacer falta lo indispensable para sobrevivir, ahora con esta enfermedad que estamos padeciendo, debemos estar bien preparados (…) El campo le da de comer a todos, por eso no debemos abandonarlo, si tienes maíz, tienes tortillas, tamales, pozol y atol, sin maíz, no es posible hacer varias cosas que comemos a diario, comentó el campesino. 

 

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