Realizan conteo ciudadano de árboles que serían sacrificados por la obra Circuito Interior Tuxtla

Conteo ciudadano de árboles que serían sacrificados por la obra Circuito Interior Tuxtla. Foto: Ángeles Mariscal

Una Swietenia humilis, llamada popularmente caoba del Pacífico, se alza majestuosa sobre la calzada Caña Hueca, en la zona donde el gobierno de Chiapas planea construir el Circuito Interior de Tuxtla.

A la madera de caoba se le conoció como “oro rojo” porque tras la Conquista, millones de estos árboles fueron arrancados de las selvas para ser llevados a Europa, en donde eran transformados en muebles lujosos.

Actualmente en Brasil, Colombia, Perú, Venezuela  hay normas para su protección; en México se busca garantizar su existencia y su aporte a la biodiversidad, por ello hay normas que regulan cualquier acción que afecte a estos árboles.

En la zona que sería impactada por el proyecto gubernamental Circuito Interior de Tuxtla no solo hay árboles de oro rojo en riesgo de ser talados, sino decenas de otras especies que aportan oxígeno, que ayudan a la regulación de la temperatura, a la captación de agua, y que son refugio de miles de aves.

Monitoreos de Heliomaster, un grupo oficial de observación de aves, mostraron que de Joyyo Mayu y Caña Hueca son lugar de refugio más importante para las especies nativas y migratorias, aproximadamente 126 especies que representan el 18% de las aves registradas en Chiapas.

Este parque  es uno de los pulmones más importantes de la ciudad capital, y si se tratara de cuantificar en términos monetarios, la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana de Tuxtla Gutiérrez ha detallado que el costo por la producción de carbono genera beneficios anuales por un valor de 125 millones de pesos.

Conteo ciudadano de árboles que serían sacrificados por la obra Circuito Interior Tuxtla. Foto: Ángeles Mariscal

Este sábado, en un ejercicio ciudadano que busca sensibilizar a la población sobre el impacto de la obra Circuito Interior Tuxtla, a inicitiva del Fondo de Conservación El Triunfo (FONCET),  de jóvenes, mujeres y hombres de todas las edades, y niños y niñas, acompañados de biólogos y especialistas, iniciaron el conteo de árboles en riesgo.

Quienes particpan tomaron datos georeferenciados sobre el tipo de árbol, su edad aproximada, sobre las especies de animales que cada uno alberga, no solo las aves, sino los insectos.

“Queremos dejar clara la importancia de estos árboles y el impacto que significa atentar contra este ecostema”, explicó Andrómeda Rivera Castañeda, del FONCET.

En un comunicado previo, el FONCET detalló que cada árbol adulto absorbe hasta 150 kilogramos de contaminación según estudios de la ONU-Habitat; también enfrían el aire entre 2 y 8 grados.

En el caso de los árboles de Joyyo Mayu y Caña Hueca, representan el espacio público con más árboles en toda la ciudad, y pueden llegar a capturar hasta 2 toneladas de contaminantes al año.

 “Es importante que las autoridades que buscan imponer el proyecto del Circuito Interior Tuxtla escuchen las distintas alternativas que puede haber a cualquier obra, que se evalúen las opciones que hay, que se haga un balance de afectaciones y beneficios, no solo para la ciudadanía, sino para la biodiversidad y la naturaleza”, detalló Andrómeda Rivera.

Conteo ciudadano de árboles que serían sacrificados por la obra Circuito Interior Tuxtla. Foto: Ángeles Mariscal

Cabe destacar que que el secretario de Obras Públicas, Ángel Carlos Torres Culebro, dijo que en esta obra se invertirá la tercera parte del presupuesto total de esta dependencia, 2,300 millones de pesos; pero hasta el momento no ha presentado los estudios de factibilidad, impacto ambiental y diagnósticos que sustentan la necesidad de la construcción.

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