Chiapas en foco: salud materna, alianzas y prevención de violencia marcan la agenda en comunidades indígenas

romotoras de salud y parteras de Sakil Nichim Antsetik, junto con Médicos del Mundo Suiza en México y la Embajada de Francia, advierten que la atención a la salud materna sigue siendo insuficiente. Foto: Mitzi Fuentes
México acumula 142 muertes maternas en lo que va de 2026, de acuerdo con la Secretaría de Salud. Chiapas ocupa el segundo lugar nacional con 19 casos, seguido de Veracruz, lo que reactiva la urgencia de garantizar el derecho a la salud de las mujeres en contextos de alta marginación.
Las principales causas de estas defunciones son abortos, complicaciones durante el embarazo y embolias obstétricas, problemáticas que especialistas consideran, en su mayoría, prevenibles con atención oportuna y servicios adecuados.
En Chiapas, la mortalidad materna se concentra en municipios de los Altos y la Sierra, particularmente en localidades indígenas como Tenejapa, San Juan Cancuc, Ocosingo, Chenalhó y Chilón.
En este contexto, en San Juan Cancuc, organizaciones comunitarias e internacionales han encendido alertas. Promotoras de salud y parteras de Sakil Nichim Antsetik, junto con Médicos del Mundo Suiza en México y la Embajada de Francia, advierten que la atención a la salud materna sigue siendo insuficiente.
Sebastiana Vásquez, coordinadora del proyecto comunitaria en Patwitz e integrante de Sakil Nichim Antsetik, describe un panorama crítico: mujeres sin capacidad de decidir sobre su reproducción, con acceso limitado a controles prenatales y enfrentando barreras incluso dentro del entorno familiar.
“Es muy difícil porque las mujeres no tienen derecho a decidir sobre el número y espaciamiento de embarazos; además, hay retrasos en las referencias médicas y muchos casos ni siquiera llegan a atención”, señaló.
A esto se suma la falta de servicios médicos cercanos y constantes. Explicó que varias comunidades permanecen aisladas, con clínicas sin registro o sin personal, por lo que dependen de caravanas de salud que llegan de forma irregular.
Las condiciones se agravan por factores estructurales como la desnutrición en mujeres embarazadas, la falta de transporte y la violencia de género. “Hay mujeres que ni siquiera pueden tomar suplementos por decisión de sus parejas”, advirtió.
Por su parte, Luz María Necheverría Maraz, coordinadora médica de Médicos del Mundo Suiza en México, destacó que la colaboración ha permitido documentar muertes maternas prevenibles y fortalecer la atención comunitaria.
“La salud materna es un indicador clave de salud pública y en Chiapas sigue siendo un reto histórico; muchas de estas muertes pudieron evitarse con atención oportuna”, subrayó.
Añadió que la formación de parteras tradicionales ha incrementado la cobertura en zonas remotas, donde cerca del 80% de las mujeres continúa optando por este modelo de atención. Asimismo, señaló que las capacitaciones han permitido visibilizar la violencia obstétrica y otras formas de violencia que afectan a las mujeres.
En tanto, Nicolás Broutín, ministro consejero de la Embajada de Francia en México, afirmó que estas acciones forman parte de una cooperación internacional que prioriza los derechos sexuales y reproductivos en comunidades indígenas.
Finalmente, las organizaciones coinciden en que el reto no solo es reducir la mortalidad materna, sino garantizar condiciones dignas, interculturales y libres de violencia. “Es fundamental ver el impacto en territorio y seguir fortaleciendo estos proyectos”, concluyó.

romotoras de salud y parteras de Sakil Nichim Antsetik, junto con Médicos del Mundo Suiza en México y la Embajada de Francia, advierten que la atención a la salud materna sigue siendo insuficiente. Foto: Mitzi Fuentes







No comments yet.