Tuxtla, una ratonera de picos de cemento y piedras
El diálogo con el chofer de la combi continuó. Alentó la conversación la mano corrugada de la anciana sobre mi hombro. Como diciéndolo sin palabras, ¡anda, dilo, queremos manifestar lo molestos que estamos de vivir en esta como ratonera de tantos filos y picos de cemento y piedras¡ La charla-catarsis siguió bajo el abrazante y bochornoso calor del mediodía tuxtleco. – Qué le hemos hecho a Manuel Velasco, acaso agredimos a Bayardo Robles para que se desquitaran llenando de peligrosas cuchillas de cemento los bulevares, las calles y avenidas de esta ciudad que es nuestra casa común, una extensión de […]











