La multitud femenina: voces encarnadas en la poesía de Susi Bentzulul

“La desesperación se hunde en mis venas,
vaga en la herida abierta de mi infancia.”
Así inicia el poema “La llaga de mi infancia”, escrito originalmente en tsotsil por la poeta Susi Bentzulul, publicado en español en 2022, en el Periódico de Poesía de la UNAM[i]. El dolor que se nombra no solo inaugura un camino de memoria, sino también una forma de comprender a la violencia como un proceso que marca cuerpo, tiempo, territorio y subjetividad. Este epígrafe abre el umbral, una ventana para conocer las venas que cruzan a esta creadora, que elabora sus letras desde las raíces de su infancia, desde las experiencias de su corta edad, de la herida que supura, en donde la edad temprana no es un episodio aislado, sino un territorio intemporal, donde se amarran estructuras sociales, afectivas y políticas. Desde ahí, Susi Bentzulul se nombra, se muestra; marca un tiempo histórico en donde infancia no es pasado, es un reclamo desgarrado de presente y futuro; fisuras y persistencias que buscan ser, hasta hoy día, comprendidas: “Intento descifrar esta agonía que acecha a mi cuerpo. Busco una respuesta ¿Dónde la encuentro?”
La obra de Susi Bentzulul no puede comprenderse sino desde una matriz interseccional que atraviesa su vida desde la infancia: ser mujer Chamula; ser indígena tsotsil en la ciudad; ser hija en un hogar patriarcal y ser niña migrante en la ciudad colonial de San Cristóbal de las Casas. Crecer en San Cristóbal de Las Casas, espacio urbano atravesado por relaciones marcadas por el racismo y el clasismo.
La biografía de Susi Bentzulul está profundamente marcada por la experiencia de la racialización urbana: Susi nació en la zona norte de San Cristóbal, un barrio habitado por familias indígenas migrantes; motivo por el cual enfrentó burlas, discriminación escolar y trato despectivo. Este racismo estructural condujo a su madre a dejar de socializarla en su propio idioma, el tsotsil, lo hizo de forma amorosa, como una estrategia de protección frente a la violencia cotidiana; como lo han hecho otras madres. Una práctica que da cuenta de cómo la colonialidad impacta incluso los vínculos íntimos de la familia.
La pérdida forzada de la lengua materna se convirtió en una herida identitaria que la atravesó desde la niñez. Y, no será sino hasta su llegada a la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), que descubrirá la posibilidad de escribir y leer en tsotsil, lo que transforma su relación con su historia, y abre un campo de acción política y literaria desde su lengua originaria. En este proceso, opera lo que la escritora chicana Gloria Anzaldúa denomina la “recuperación de la lengua herida”, en su ensayo Borderlands/La Frontera: The New Mestiza (1987), un gesto de sanación epistémica y subjetiva. Ese retorno al tsotsil impulsa a Susi a escribir sobre las violencias desde su propia experiencia, desde su ontología y en su propio idioma. Relatos de violencias encarnadas que viven mujeres y niñas indígenas en la ciudad ladina. Escritura que ya no será desde la vergüenza impuesta por el entorno urbano, sino desde la afirmación radical de su identidad lingüística.
Susi crece en un territorio donde el racismo marca los cuerpos de manera cotidiana, donde las mujeres indígenas enfrentan discriminación, sexualización en el espacio público y desprecio institucional. Sus experiencias laborales en los servicios domésticos compartidos con otras mujeres, y su trabajo con niñas y niños indígenas como educadora de calle en Melel Xojobal, le reforzó la intuición, que lo que ella vivía no era personal, sino estructural. Cayó en cuenta que la ciudad de San Cristóbal era un espacio atravesado por una jerarquía étnica secular, donde aún hoy persiste un régimen de opresión sembrado en la desigualdad étnica, entre la población mestiza-ladina y la población indígena migrante. La herida de la infancia —esa llaga que el poema nombra— no es únicamente personal: es la condensación íntima de un orden social que opera sobre la lengua, la percepción de sí y las posibilidades de futuro.
Mujeres que emergen de la herida: voces y memorias en Tenbilal antsetik
Si la infancia de Susi Bentzulul revela las primeras fisuras por donde se cuela la violencia estructural, es en Tenbilal antsetik / Mujeres olvidadas donde esas fracturas se vuelven rostro colectivo, genealogía compartida y memoria insurgente. El libro Tenbilal antsetik/ mujeres olvidadas de Susy Benzulul , publicado en tsotsil, traducido en español y publicado en 2022, por el Fondo de Cultura Económica, en coedición con el Fondo Editorial Tierra Adentro, cuyos papeles vuelan y cruzan las fronteras, por lo que fue rápidamente agotado, entrando en reedición.
El libro, no solo recoge las heridas de una niña marcada por la racialización y el despojo, sino que abre un archivo íntimo y político sobre las mujeres tsotsiles que habitan —y resisten— dentro y fuera de la ciudad colonial. En las tres secciones como se organiza el libro, Susi convoca a las que han sido borradas de la narrativa pública: madres que silencian su propia lengua para proteger a sus hijas, abuelas cuyos dolores no fueron nombrados, hermanas que crecieron bajo normas comunitarias que normalizan la violencia, niñas que caminan la ciudad con el miedo inscrito en el cuerpo.
En esta obra, la poeta no escribe en soledad: escribe desde la multitud de mujeres que la preceden, la acompañan y la atraviesan. La producción literaria de mujeres que escriben poesía tsotsil fue inspiración para la joven escribana. De las precursoras están Ruperta Bautista, que inicia su trabajo poético durante los años noventa, del siglo pasado, publica su primer texto en 1999, con referencia la masacre de Acteal. Enriqueta Lunez, tsotsil de Chamula, es la segunda creadora, quien publicó su primera obra en 2008. María Concepción Bautista, de San Cristóbal de Las Casas, poeta tsotsil que publica su primer libro en 2017; entre otras. Cada contribución de estas poetas tsotsiles, se presenta como una grieta en la superficie de la historia regional racializada; un sitio donde los cuerpos femeninos ya no aparecen como víctimas silenciosas sino como sujetos que reclaman, recuerdan y reaparecen.
El retorno de Susi a su lengua, años más tarde, no sólo abre una vía de sanación, sino que reconfigura su relación con la memoria y con el territorio. Ocurre una insurgencia epistémica y resistencia. A través de su poética denuncia el racismo, el machismo y los feminicidios, levantando una voz filosa contra la subordinación. Desde su voz y su pluma, reconstruye la memoria del dolor, pero también de la resistencia, de la identidad, y para ello utiliza la poesía, como vínculo de sanación con las abuelas, un mecanismo que libera dolor y rabia, encontrando fuerza en el dolor de sus abuelas.
En su laureada obra, Susi Bentzulul potencia todas sus credenciales académicas. Es egresada en la licenciatura. de la Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH); realizó cursos en el taller de literatura tsotsil-tseltal, que impartía la asociación civil Unidad de Escritores Mayas-Zoques (Unemaz), fundada en 1991 por el Dr. Jacinto Arias; Becaria en el Programa de Escritura Creativa del Programa Internacional de Escritura de la Universidad de Iowa en 2021; Estudiante de la Maestría y el Doctorado en Estudios e Intervención Feminista, del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica, de la UNICACH. Y, actualmente realiza estudios en una licenciatura en derecho. Además, que ha recibido numerosos reconocimientos.
Bentzulul le da un nuevo sentido a la poética de la escritura tztotsil. Su obra ofrece una cartografía de todas las violencias —físicas, sexuales, simbólicas y comunitarias— que sufren las mujeres que encarnan en ella; pero también un mapa de afectos, alianzas y resistencias que se forjan en medio del miedo, el exilio, la vergüenza impuesta y la fuerza cotidiana para sobrevivir. Desde esta perspectiva, hablar de las mujeres en la obra de Bentzulul es reconocer que la herida no es individual: es una marca generacional y estructural. Su poesía desmonta la idea de que el sufrimiento es una experiencia aislada, y lo revela como el producto de un sistema patriarcal y colonial que organiza la vida desde la infancia hasta la adultez. Y, sin embargo, en esa intemperie, también emerge la potencia: la recuperación de la lengua, la escritura bilingüe como acto político, la posibilidad de nombrar lo innombrable, la construcción de comunidad entre mujeres que cargan historias similares.
Mujeres que no son solo materia de la violencia, sino —sobre todo— sujetos de una palabra que desobedece. Su escritura deviene así un gesto político de recuperación —un acto de insurgencia epistémica— que confronta la vergüenza impuesta y afirma la dignidad de una historia profundamente marcada por la violencia y la exclusión. Al narrar y poetizar aquello que el orden colonial-ladino exige silenciar, Susi rompe con la lógica de la subordinación y transforma la herida en un lugar de enunciación.
De esta manera, su infancia en la ciudad colonial no solo explica el origen de su obra: ilumina las estructuras que sostienen la desigualdad en San Cristóbal y tensiona la narrativa turística y cosmopolita que suele ocultar la persistencia de jerarquías étnicas y de género. En su experiencia se revelan las columnas que han sostenido la ciudad por siglos: la racialización de la vida urbana, la división sexual del trabajo, la explotación infantil, y la negación sistemática de la lengua y el cuerpo indígenas.
Es, por tanto, desde estas fisuras —desde las marcas que deja la infancia en un territorio hostil— que Susi Bentzulul reconstruye su voz. Y es precisamente desde ahí, desde esa voz que emerge entre la herida y la recuperación, que se vuelve posible transitar hacia la reflexión sobre las mujeres indígenas en este mismo entramado histórico: sus cuerpos, sus memorias, sus resistencias y los modos en que disputan, cada día, las violencias que la ciudad intenta naturalizar.
Genealogías de la herida: mujeres tsotsiles en Tenbilal antsetik ¿Quiénes son las mujeres que hablan a través de su voz?
Mujer (Ants)
¡Mujer! ¿Cómo nombrar tu cuerpo destruido? ¿Cómo exhumarlo del silencio? ¿Cómo salvar tu rostro del olvido? Si pronuncio tu nombre, los versos sangran. Si intento recordarte, tu imagen huye. Toda tú te desvaneces tu rostro ajado, tus ojos carcomidos tu alma lacerada. ¡Mujer! ¿Cómo desahogar esta impotencia? ¿Cómo aguantar tanta rabia sin reventarme las venas? ¡Mujer! Por favor, dime: porque cada partícula de mi cuerpo exige—pide a gritos—una respuesta.
Tenbilal antsetik / Mujeres olvidadas es, así, el lugar donde las mujeres vuelven a existir. No como figuras abstractas, sino como presencias concretas: mujeres con cuerpos, nombres, cicatrices, silencios heredados y voces resurgidas. Mujeres que no son solo materia de la violencia, sino —sobre todo— sujetos de una palabra que desobedece. En esta sección, serán ellas quienes ocupen el centro de la reflexión: sus recorridos, sus heridas, sus luchas y sus modos de hacer frente a una ciudad y un sistema que históricamente las ha negado.
La obra Tenbilal antsetik / Mujeres olvidadas está dedicada a un conjunto amplio de mujeres tsotsiles cuyas vidas han sido atravesadas por violencias físicas, sexuales, simbólicas y comunitarias. Las referencias explícitas y analíticas a estas mujeres pueden agruparse así:
1.- Las mujeres de su propio linaje familiar: madre, abuelas, ancestras
En entrevistas, Susi afirma que su poesía nace de su historia y la de sus abuelas y ancestras, mujeres cuyas violencias quedaron silenciadas por normas patriarcales y comunitarias. Su obra recupera estas memorias negadas y las vuelve palabra.
- Las niñas y mujeres tsotsiles de San Juan Chamula.
Su obra refiere directamente de las violencias físicas, sexuales y feminicidas que viven las mujeres y niñas en Chamula. Estas violencias, señala la autora, suelen no hablarse, normalizarse y naturalizarse por las normas internas de la comunidad. Sistemas patriarcales de opresión de padres, hermanos y toda figura masculina que se impone sobre las mujeres. Y, en este silencio ocurren los feminicidios que nadie cuenta, porque al patriarcado comunitario no le interesa.
3.- Las mujeres indígenas migrantes en San Cristóbal de Las Casas
Su obra también está atravesada por la experiencia de mujeres tsotsiles que migran a la ciudad colonial, donde enfrentan discriminación laboral, sexualización en el espacio público, burla, racismo y desprecio institucional. La propia Susi vivió esta desigualdad desde niña, y en su obra estas experiencias encuentran resonancia colectiva.
- Las niñas y adolescentes indígenas, vendedoras en las calles, acosadas, discriminadas. Mujeres trabajadoras desde la infancia, afectadas por la pérdida forzada de la lengua
Aunque no es un tema aislado en el libro, su proyecto poético surge también del dolor de muchas niñas que, como ella, fueron alejadas de su lengua materna tsotsil para protegerlas del racismo urbano. Estas niñas forman parte de las “mujeres olvidadas” cuya historia lingüística, emocional y cultural se fractura desde la infancia
5.- Las mujeres que acompañó durante su trabajo como educadora de calle
En su biografía se señala que trabajó en Melel Xojobal A.C., acompañando a niñas y mujeres sobrevivientes de violencias en San Cristóbal. Esa experiencia le reveló que la violencia no era personal, sino estructural, y muchas de esas historias nutren la dimensión colectiva del libro.
6.- Las mujeres que rompen el silencio de la escritura colonial
Se adhiere a las voces de mujeres poetas indígenas que rompen con normas comunitarias para tener una profesión y publicar. La obra dialoga con ellas como parte de una genealogía literaria y política más amplia.
Reflexión final
En conjunto, Tenbilal antsetik / Mujeres olvidadas revela que la voz de Susi Bentzulul no emerge desde un yo aislado, sino desde una constelación de mujeres cuyas historias fueron sistemáticamente negadas por el orden patriarcal y colonial que estructura la vida en los Altos de Chiapas. Su escritura no solo denuncia las violencias que atraviesan a las mujeres tsotsiles —las ancestras silenciadas, las niñas desplazadas de su lengua, las jóvenes migrantes acosadas en la ciudad, las trabajadoras precarizadas, las víctimas del feminicidio borrado por la impunidad—, sino que también reconstruye la trama afectiva y política que las une. En su poesía, cada una de ellas se vuelve presencia, testimonio y fuerza; ya no sombras relegadas a la intimidad de los hogares o al secreto comunitario, sino sujetos de palabra, mujeres que irrumpen en el espacio público desde su herida y su deseo de memoria.
Bentzulul reinscribe la tradición poética tsotsil desde una perspectiva profundamente contestaria y decolonial: transforma la lengua en territorio de resistencia, el cuerpo en archivo político y la herida en lugar de enunciación. En su obra, la pregunta no es solo cómo nombrar el dolor, sino cómo sostener la vida y el futuro después de tanta violencia. Y es ahí donde reside la radicalidad de Tenbilal antsetik: en mostrar que, a pesar del miedo, del exilio emocional, de la vergüenza impuesta y de la negación sistemática de su humanidad, las mujeres tsotsiles continúan hablando, escribiendo, acompañándose, reclamando su derecho a existir.
Su obra, entonces, no solo recupera voces; las organiza en una genealogía propia, una que no se somete a los marcos coloniales ni a la autoridad masculina, sino que nace de la memoria encarnada de quienes han sobrevivido. Una genealogía donde la herida no implica derrota, sino un punto de partida para imaginar otras formas de estar juntas, de narrarse y de ocupar el mundo.
Cerrar este reconocimiento en este 08 de marzo, implica reconocer que Tenbilal antsetik / Mujeres olvidadas no es únicamente un proyecto literario: es una cartografía de vida, una reescritura del lugar de las mujeres tsotsiles en la historia y una afirmación de que sus voces —heridas, pero insumisas— seguirán latiendo en la lengua, en la ciudad, en el territorio y en la memoria colectiva.
[i] Los textos biográficos sobre Susi Bentsulul son abundantes. Numerosas entrevistas en diversas temáticas dan cuenta del reconocimiento a esta creadora. Este texto abrevó deesa generosidad. Un poemario de Susi puede encontrarse en: “10 poemas de Susi Bentzulul”, en Poiesis. 10 Poemas De Susi Bentzulul | Poiesis/ποίησις







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