¿Son genios? Tal vez no, 2

Casa de citas/ 790

¿Son genios? Tal vez no

(Segunda de dos partes)

Héctor Cortés Mandujano

 

En la parte final de Cómo piensan los artistas, Fietta Jarque dice que Georg Baselitz (Deutschbaselitz, Kamenz, Alemania, 1938) “por ir a la contra, dio en 1969 con una de las claves de su pintura: todas las figuras de sus cuadros están pintadas del revés. Cabeza abajo”. Dice el propio Baselitz (p. 295): “No soy dependiente del Estado social, de sus estructuras. Soy más independiente, por ejemplo, que un pianista. No necesito público para hacer lo que hago. No necesito que nadie vea mis cuadros. Tampoco necesito ningún encargo estatal ni privado”.

El último capítulo, “Arte en vez de vida”, habla de tres personas de vida compleja, pero deja claro que (p. 300) “hablamos de auténticos artistas, no de arte psiquiátrico”.

De Yayoi Kusama (Matsumoto, 1929), escribe Fietta (p. 303): “La artista viva más importante de Japón reside desde hace más de tres décadas, por voluntad propia, en un hospital psiquiátrico. Dice que el único arte que le interesa y que conoce es el que ella realiza, y que su arte procede de las alucinaciones que sufre desde la infancia. Sus obras con puntos, redes y espejos son la obsesiva búsqueda de una mujer encerrada en sí misma”. Cuenta en su autobiografía, sigue Fietta (p. 304), “que su padre era un mujeriego y su madre una mujer autoritaria y fría que la maltrataba. Esta la enviaba de niña a espiar a su padre mientas tenía relaciones sexuales con alguna geisha para luego contárselo. Esas visiones la horrorizaron de tal manera que nunca pudo superar su rechazo al sexo”.

Ángeles Santos (Portbou, Girona, 1911-Madrid, 2013) dice que (p. 309) “era muy rara”; (p. 310): “Yo regalaba mis cuadros, no los vendía, para qué. Si yo tenía de todo”; (p. 312): “Un día, al anochecer, me fui sola por las montañas a buscar a Dios. Fui caminando por el río, me había ido de la realidad”; la encontraron y la recluyeron en un sanatorio: “Estuve veinte días hasta que llamé a mi padre y le dije: ‘Venga a buscarme que haré lo que me mande’. Y vino a buscarme”. Pasó una guerra (p. 313): “Yo no me daba cuenta de lo que era la guerra. No sé qué hacía, yo siempre he vivido fuera de la realidad”.

Fetta no pudo entrevistar al fotógrafo checo Miroslav Tichý (1926-2011) y dice de él (p. 315): “Antes de ser descubierto por uno de los popes del arte contemporáneo, Harold Szeemann, que expuso por primera vez en la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla en 2024, Tichý había vivido en la marginalidad, considerado un indigente con problemas mentales. Pasó más de tres décadas entrando y saliendo de prisiones y psiquiátricos, perseguido por la tenaz policía comunista”; (p. 316): “Miroslav Tichý decidió automarginarse en los años sesenta y el tiempo no logró más que radicalizar su posición. Lo hizo pacíficamente, sin alardes ni rabia”.

 

***

En Las 21 claves de la creatividad (Planeta, 2018), Bibiana Ballbè, periodista y presentadora de televisión, sintetiza lo que muchos artistas proponen como elementos esenciales de la creatividad.

Ilustración: HCM

Toni Segarra, en el prólogo, habla de su maestro Carlos Rolando y escribe (p. 13): “Seguir la tendencia conduce a la uniformidad. Carlos sabía de sobra que nos pagan por hacer justo lo contrario: por diferenciar”.

En la introducción escribe la autora (p. 22): “La creatividad es repensar las cosas. Es una búsqueda. Es situarse fuera del centro, tener ideas originales que aporten valor, resolver problemas de forma novedosa. Es libertad” y luego aclara (p. 25): “No podemos caer en el error de pensar que la creatividad se circunscribe al mundo del arte”.

La creatividad, dice Bibiana, parte (p. 28) “de cero. De tener claro que todo está por aprender”. Escribe después (p. 33): “La creatividad requiere de metodología, esfuerzo y muchas horas de trabajo”, y (p. 39): “Lo importante no es de dónde saques las ideas, sino adonde las lleves”.

Las claves son, 1 (p. 46): “Siempre amateur. Ser un amateur implica emoción, ganas y entusiasmo. Tiene que ver con hacer algo por primera vez, con recuperar la inocencia y ponerla en favor de la creatividad”. 2 (p. 50): “Replantéatelo todo. […] Todo puede ser repensado y rediseñado. […] Podemos mirar desde arriba o desde adentro. Pensando en nosotros y en quien va a verlo”. 3 (p. 54): “Habla con gente nueva. […] Cuando hablamos con alguien del que no sabemos nada, solemos aprender sobre cualquier cosa. […] Hablar con un desconocido a diario nos permite almacenar –como mínimo– 365 historias a final de año. 365 nuevas ideas”.

4 (p. 58): “¡Calla y escucha. Es más importante saber escuchar que saber hablar”. 5 (p. 62): “Comparte tus ideas. Si tienes una idea, es importante que la hagas volar”. 6 (p. 66): “Empieza ya. […] Empieza ya. Ahora mismo. No esperes hasta sentir que está perfecta (la idea), porque ese momento no llegará nunca”.

7 (p. 70): “Trabaja en bucle. No hay secreto: ponle horas, muchas horas. Dedicación, esfuerzo y trabajo. En bucle. Sin tregua. Trabaja duro todos los días”. 8 (p. 74): “Piérdete. […] Sólo saliendo del molde se te ocurrirán cosas extraordinarias, muy distintas a las que hubieran surgido si te hubieras quedado donde siempre. Muévete. Muévete mucho”. 9 (p. 78): “Sé el 0.1%. Ser diferente a los demás significa hacer las cosas de otra manera. […] Transmitir una visión que rompe con lo ‘normal’ ”.

10 (p. 82): “Sé irrazonable. Una persona irrazonable […] no se conforma con el mundo en el que vive. Quiere cambiarlo, repararlo, darle la vuelta…”. 11 (p. 86): “Rompe las reglas. Provoca el cambio. […] Ser creativo es inventar nuevos mundos”. 12 (p. 90): “Pasa a la acción. […] Todo el mundo tiene ideas brillantes. Veinte al día. Pero muy pocos las hacen realidad”.

13 (p. 94): “Equivócate. […] “Las reglas son dos y claras: no tener miedo a equivocarse y alimentarse del error”. 14 (p. 98): “Apasiónate. […] El creativo tiene que amar con locura sus ideas y proyectos. 15 (p. 102): “Enloquece. […] El brote psicótico es una ruptura temporal con la realidad. Y cuando te desvinculas del mundo existente, ves otros cosmos”.

16 (p. 106): “Crea el caos. […] El caos es el paraíso del creativo”. 17 (p. 110): “Descubre tu talento. […] Y conviértete en tu propio rival”. 18 (p. 114): “Vive en 360%. Piensa en círculo. […] La memoria emocional es mucho más potente que la racional”.

19 (p. 118): “Pensar contra sentir. […] Piensa y siente”. 20 (p. 122): “Desconecta para conectar. […] Hay que saber oprimir el botón de off y dejar la mente a kilómetros de distancia del trabajo. Irónicamente, allí encontraremos la mayor inspiración”. 21 (p. 126): “Juega mientras trabajas, trabaja mientras juegas”.

            Contactos: hectorcortesm@gmail.com

 

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