Litempo-14

Luis Echeverría Álvarez.
Foto: Cortesía/Twitter @LuisJacomeG

Segunda parte

Es el criptónimo dado al ex presidente Luis Echeverría Álvarez -LEA- por la Agencia Central de Inteligencia -CIA en inglés-, cuando trabajaba como funcionario en el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz -GDO-, como segundo a bordo en el poder, donde realizó un importante papel en la represión contra los estudiantes en aquella tarde en Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968 y después en la planeación e instrumentación, estigmatización y localización, persecución y exterminación de los comunistas. Lo escribió Philip Agee en su libro La “compañía” por dentro: diario de la CIA: “ECHEVERRÍA, LUIS.- Secretario de Gobernación (Seguridad interna) y más tarde presidente de Méjico (sic). Colaborador ´intimo´ de enlace de la estación de Ciudad de México. Críptónimo: LITEMPO-14.”  p. 672. También aparecen en esa lista los expresidentes Gustavo Díaz Ordaz -LITEMPO-8- y Adolfo López Mateos -LIENVOY-2, de acuerdo con este exagente, quien decidió revelar las actividades secretas de la CIA en el Tercer Mundo.

Con adulación necesaria y reverencia obligada hacia el presidente de México, que tomaba cuerpo con la salutación sexenal, un besamanos de una larga fila de políticos con la finalidad de estrecharle la mano, saludarlo, acaso escuchar algo, o sencillamente estar frente al elegido; poderosos como el sólo, el presidente elegía a su sucesor un dedazo vuelto tradición, donde la caballada, (hoy llamados corcholatas), esperaba ser el ocupante de la silla presidencial. LEA no fue la excepción, y más bien descendía de ese árbol, cuya raíz era -es- la concentración de poder.

Como un “poder omnímodo”, fue la forma en que gobernó LEA, ha dicho el general retirado Jorge Carrillo Olea, quien fuera su escolta. Y cómo no: desde la casa donde habitaban los expresidentes hasta 2018, Los Pinos, “se nombraban gobernadores, senadores, diputados, presidentes municipales. Los partidos políticos hacían lo que podían, o lo que querían, o lo que les convenía, pero siempre sujetos al mandato supremo de Los Pinos”. (La Jornada, julio 10 de 2022. Cursivas mías.)   “Aquella era -afirma- una vida política manejada con mano de hierro y una sola voluntad, que simulaba una democracia, pero en la que lo que salía de los Pinos era indiscutible”. (Ibíd. Cursivas mías.) Vida política “manejada por una sola estructura de poder…,” cree el militar. No hace falta quebrarse la cabeza para saber que se refiere al presidente. En este caso LEA. Por eso, ese poder ha sido también fuente de otro poder:

“México es un país extraordinariamente fácil de dominar porque basta con controlar un hombre: el presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia a un ciudadano americano ya que eso llevaría otra vez a la guerra. La solución necesita de más tiempo: debemos abrirles a los jóvenes mexicanos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y respeto al liderazgo de Estados Unidos. México necesita de administradores competentes. Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes y finalmente se adueñarán de la presidencia sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro. Harán lo que queremos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros” Richard Lansing, Secretario de Estado de Estados Unidos, . 1924.

Lee la primera parte: L.E.A

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