¿Quién le teme a la soledad?
Saúl López de la Torre.- Aquel pobre hombre tenía un haz de contradicciones en el interior del alma. Dotado de un innegable empaque de líder, gozaba escribir con intensidad semejante a la de un orgasmo. No ignoraba que para sortear las aprensiones de la vida el líder requiere el aplauso atronador de las multitudes con la misma fuerza que el escritor el sosiego y el silencio de la soledad. Pero él era líder y era escritor. Escribía sus discursos colegiadamente, rodeado de amigos conocedores de los acontecimientos, sensibles al arte de la escritura, duchos en las técnicas del debate. Así, […]










