El delito de defender la vida y el territorio en Yucatán
Oponerse al negocio de las mega factorías porcícolas se paga, también, con persecución judicial en Yucatán. Así lo sufren los habitantes mayas de Sitilpech, comisaría perteneciente al municipio de Izamal –distante una hora de Mérida, la capital del estado– en la que funciona una instalación de casi 50 mil cerdos bajo control de Kekén, la compañía del grupo KUO que monopoliza la producción de carne porcina en la Península.











