Arrebato

Foto: Redes sociales de Donald Trump

En febrero de 2025 el presidente Donal Trump veía a México como un “narcogobierno” (Reforma, 2 de febrero de 2015, p. 1) Esta seria afirmación y sin comprobantes, formaba parte de un proceso injerencista, cuyo objetivo principal es afectar la popularidad del gobierno morenista. Es una decisión política que, hasta hoy, no se ha detenido, y, más bien, se han incrementado hasta alcanzar otros niveles, al acusar a un gobernador de la coalición gobernante. Estas presiones venían también acompañadas de la palanca económica: cobrarle a México 25% de aranceles. Si esto hace el gobierno trumpista con sus socios comerciales, como lo son Canadá y México, que no hará con el resto del mundo. De hecho, lo hizo y lo sigue haciendo —con Cuba, Venezuela, Irak, Rusia— como un arma de guerra económica y cuya finalidad es debilitar las economías y el comercio.

Esta forma de dominación basada en un proteccionismo inherente al capitalismo, ha llevado directamente a la guerra por el control del estrecho de Ormuz, un conflicto en tensión y que tampoco se ha detenido, y, más aún, toma ahora otra forma no menos peligrosa que antes. En medio de la adicción y entretenimiento futbolero, es importante hacer notar que en esa zona estratégica es ya un teatro de operaciones entre Estados Unidos e Irán. Tres han sido los ataques hechos por con una mayor potencia no vista antes por EU, bombardeando instalaciones estratégicas para el uso militar iraní. De parte de esta nación atacada también ha habido respuestas a puntos militares de EU. Es decir, se reanudó la guerra.

Esta reciprocidad bélica se debe al fracaso de las negociaciones, que a estas alturas parecen muy insuficientes y muestra igualmente una intensión para que no avancen, porque los negociantes del armamento se frotan las manos desde hace tiempo. La guerra Rusia-Ucrania reactivó un poderoso capital no visto desde la última guerra en Irak. Lo cierto es en esa zona está más cerca la llegada de Marte que la paloma de la Paz.

¿Cuál sería la diferencia con las anteriores pausas? Salvo de seguir prolongando la guerra como ha sucedido en Ucrania, el asunto soberano iraní reclamado como su derecho, y el interés norteamericano para arrebatársela, es el problema geoestratégico, y por ello militar. Pero esto es algo que no le ha importado ni le importe al presidente Trump. La propuesta de realizar los corredores norte y sur abiertos para la navegación no lo resuelve, porque Irán sigue asumiendo su derecho y ha cerrado el paso del estrecho. Que los EU intenten controlarlo sería como si Inglaterra cediera la posesión del estrecho de Gibraltar a España, —que, por cierto, no ha dejado de reclamarlo como suyo—, o que sucediera algo parecido con el Bósforo en Turquía. Sin embargo, tanto la Armada como la Fuerza Área norteamericanas, hacen ya actos de guerra. Las últimas noticias informan que Trump ha impuesto un bloqueo marítimo y un impuesto de 20%,como si ese estrecho fuera bajo su jurisdicción., algo que  también lo hizo con México en 2025. Un robo en ciernes. Más claro, ni el agua.

No comments yet.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Leave your opinion here. Please be nice. Your Email address will be kept private.