El arte de caminar
Hasta ese momento no se le había ocurrido que el caminar es como vivir la vida. Cada quien tiene su ritmo, su modo, su estilo y su gusto por los lugares que serán recorridos, pero también hay tropiezos, esguinces, caídas.
Hasta ese momento no se le había ocurrido que el caminar es como vivir la vida. Cada quien tiene su ritmo, su modo, su estilo y su gusto por los lugares que serán recorridos, pero también hay tropiezos, esguinces, caídas.
Uno se pregunta cómo es posible que autoridades universitarias se atrevan a retirar una placa que recuerda a una de las dirigentes más claras del 68 como lo fue Roberta Avendaño, “La Tita” que murió en un hospital de Guadalajara un 9 de agosto de 1999. Ana Ignacia Rodríguez “La Nacha” se pasó 16 años en la cárcel.
Cesó el bullicio de las aves, dio paso a el canto de un grillito, luego se sumó otro más, al cabo de un rato la noche tenía un concierto de grillos. A lo lejos se escuchó un canto.
Jesús Morales Bermúdez: “En la desierta soledad del campo se han sentado los dioses a conversar. Y los susurros, las luyidas oquedades de sus voces, parecieran dar comienzo a la creación”
Se puede elegir el nombre que se quiera, pero en esta campaña en particular es fundamental hablar sobre qué van a hacer ellas, las candidatas presidenciales, con el tema/problema de las mujeres. En el actual contexto de violencia estructural, es indispensable un programa para las mujeres.
“¡Que mundo Maravilloso!/Veo árboles tan verdes, rosas rojas también/Los veo florecer para mi y para ti/Y me digo a mi mismo ¡Que mundo maravilloso!/Veo cielos muy azules y nubes tan blancas/Los días benditamente brillantes y las noches sagradamente oscuras/Y me digo a mí mismo ¡Que mundo Maravilloso”/
El turismo, sin ser masivo, es cotidiano en Chiapas desde hace años por recibir la visita de ciudadanos nacionales y extranjeros en distintos de sus destinos, o por ser los propios chiapanecos los que se asumen como turistas dentro y fuera de las fronteras del país.
Jesús Morales Bermúdez: “He visto esta tarde a Saramago caminar por las calles de Jovel. El pudor ante su celebridad, su deseo acaso de pasar inadvertido detuvieron mi deseo de detenerlo para agradecerle la belleza de alguno de sus libros»
El primer letrero que hizo Leticia decía Salvemos el agua, Daniel le puso unas gotitas de agua que estaban tristes.