Las hojuelas de Ofelia
Por: Ernesto Gómez Pananá Era una mesa de madera, como de uno cincuenta por uno diez. Yo tendría entonces 9 años y ya la miraba medio vieja, gastada pero muy maciza, de patas firmes como toda ella. Estaba al fondo de la casa, junto al altar, en un tejado junto al patio y casi siempre pegada a la pared, arrinconada. Llena de vasijas, de ollas, de moldes de latón y trapos de todos tamaños y colores. Cada año, en diciembre, esa mesa salía de su letargo y se convertía en el centro de actividad de la casa. Alrededor de ella, […]











