Artículos publicados por: Antonio Cruz Coutiño

© Típica librería de viejo. Calle de Donceles, ciudad de México. c2008

Por las librerías de donceles

De modo que así de increíbles son las visitas a las librerías de viejo, aquí y en cualquier parte del mundo. En ocasiones limpias y ordenadas como las galerías y museos, o como las clínicas o la sala de tu casa, aunque en veces sucias, desordenadas y obscuras.


© Libros, libros y más libros. Ciudad de México (2015)

Por las librerías de Donceles

Lo que hace tiempo emprendimos como un juego, hoy en verdad se ha convertido en una pasión: dejar a la posteridad una biblioteca especializada en Chiapas. Útil a estudiosos e investigadores, cuyos recursos, igual que el sitio, cederíamos en su momento a la universidad pública más prestigiada y eficaz de Chiapas.


© El arcángel y la demonia. Ciudad de México (2019)

Nuestras pastorelas de navidad

La Navidad y el Año Nuevo en los Cuxtepeques, desde muy pequeño o desde que recuerdo, siempre les asocié al fresco de las noches de Todosanto; al de las noches y madrugadas de principios de noviembre. Fresco que desde ahí se acentúa de poco a poco.

© La siempre nuestra. Catedral Metropolitana. Ciudad de México (2019)

Deleitable centro histórico cdmx

Ahora que, de-por-vida-suya, no olviden visitar las librerías de viejo de las calles de Donceles, Allende y Tacuba, y las dos mil joyerías de junto al zócalo. Las alhajas y objetos de arte del Nacional Monte de Piedad, las joyas religiosas de detrás de la Catedral.

© Con Itzel Grajales, la famosa Coqui. Dominio público. TGZ, c2018

La Colocha y Las Laminitas

Luego supe que a Jorge o jorgito también le apodaban Coqui, y entendí que El Limoncito apenas se iniciaba, tras la defunción del marido de doña Chila, antiguo empleado de la SARH, amiguero y bebedor por añadidura.

© Templo de Santo Domingo, hoy. Comitán de Domínguez, Chiapas. 2019

Comitán y contrabando, mediados de 1839

El producto de las confiscaciones y los gajes de los empleados son partidas de tal importancia que los funcionarios se mantienen alertas, y el día anterior a nuestro arribo, veinte o treinta cargas de mula que habían sido capturadas fueron traídas a Comitán


© Templo de la Sma. Trinidad hoy. La Trinitaria, Chiapas. 2010.

Por Zapaluta y hacia Comitán, 1840

Escribimos nuestros nombres bajo el suyo y descendimos; montamos; cabalgamos por un terreno pedregoso y desolado; cruzamos un río y vimos ante nosotros una hilera de colinas, y más allá una cadena de montañas. Llegamos entonces a una meseta yerma y pedregosa, y después de cabalgar durante cuatro horas y media, divisamos el camino, que avanzaba a través de una árida montaña a nuestra derecha, y, temerosos de haber equivocado nuestra ruta, nos detuvimos bajo un pequeño y frondoso árbol para esperar a nuestros hombres. Soltamos a las mulas y, tras aguardar durante un rato, enviamos a Santiago de regreso […]