China: el gigante que llegó

Foto: Cortesía
El 1 de diciembre de 1993, hace 33 años, publiqué un texto en el Diario Popular ¡ES! que titulé “China: el Gigante que Viene”. Se prolongaron esos textos hasta alcanzar nueve, el último de esa serie, publicado el 16 de febrero de 1994. Quizá valdría la pena reunir aquellos textos con una actualización y publicarlos. Mientras tanto, apunto que mi interés en China se lo debo a dos excepcionales maestros de la antropología: Ángel Palerm Vich y Phil Weigand. El primero murió en 1980, un cabalístico 10 de junio, famoso por recordar aquel “jueves de corpus”, 10 de junio de 1971, fecha en que se dio la represión en contra de los movimientos estudiantiles en la Ciudad de México con una novedad: el uso de un cuerpo para militar llamado “Halcones”. A Phil Weigand tuve la fortuna de encontrarlo en el Departamento de Antropología de la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook, en donde recibí de él lecciones inolvidables de teoría social, leyendo bajo su guía obras analíticas de la sociedad, la historia y la cultura chinas. Phil Weigand murió en Guadalajara, Jalisco, un 3 de septiembre de 2011, habiendo cumplido 74 años de edad. En el citado primer texto de “China: el Gigante que viene”, escribí: “La aprobación del Tratado de Libre Comercio ente México, Canadá y Estados Unidos, en el Congreso de este último país, el 17 de noviembre de 1993, fija una fecha en que una fase de la economía capitalista terminó y dio comienzo a otra. Además, agregó un factor más para insistir en el fin del siglo XX y en la práctica el advenimiento del siglo XXI, adelantándose a la cronología. Se terminó la época del proteccionismo, abriéndose la del mercado libre tal como, hace más de un siglo, lo plantearon los clásicos de la economía política con David Ricardo, Adam Smith y Carlos Marx a la cabeza. Asistimos al nacimiento del libro electrónico y la revolución de las computadoras con consecuencias fundamentales en el modelado de la cultura. En un país como el nuestro, el advenimiento de esta nueva fase de las economías de mercado no evitará que sectores de la población se mimeticen culturalmente con Canadá y los Estados Unidos. Sin embargo, el proceso opuesto al anterior será el fortalecimiento de la pluralidad, aceptada plenamente por el estado mexicano y su nuevo liderazgo político. Si todo ello señala el principio del fin de las economías de mercado, es bastante prematuro afirmarlo o negarlo. Pero que todo ello significa una gran transformación, como escribía Karl Polanyi, es muy claro. Parte de esta profunda transformación es la incorporación al escenario mundial de una sociedad milenaria, por centurias encerrada en sí misma, como China” (Fábregas, Diario Popular ¡ES, “China: el gigante que viene (1).” Advertí que la presencia de población China y de su cultura no eran extrañas a Chiapas. Desde el siglo XIX la presencia de la población china ha sido importante en el Soconusco, incluso una ciudad como Tapachula fue escenario de los conflictos políticos que modelaron a la china de hoy. Escribí en mi texto citado en el diario ¡ES: “Todavía en nuestros días, se ventilan en la Perla del Soconusco asuntos del Kuomitang, el partido de los nacionalistas chinos, concentrados en Taiwan. Además, el papel que tendrá China-que ha comenzado ya-en el próximo siglo será de importancia mundial” A lo largo de los nueve textos publicados en el famoso diario que dirigió el mítico Gervasio Grajales, describí momentos destacados de la historia de China, un gigantesco país que sufrió los embates del colonialismo, cuya población conoció la pobreza extrema más cruda; una sociedad en la que el Estado ha sido fundamental para entenderla, incluyendo la revolución campesina que lideró Mao Tse Tung-después nombrado Mao Zedong-contra todo pronóstico e incluso en contra de la voluntad del propio Stalin que había proclamado “el socialismo en un solo país” para solidificarse en el poder. De ser China uno de los países más pobres de la tierra, es actualmente la gran potencia de Asia y una de las potencias mundiales que disputa con el imperialismo norteamericano. Los líderes chinos, con la excepción de Mao Zedong, se formaron en Europa, en Francia varios de ellos como Zhou Enlai, el diplomático más importante en la época del gobierno de Mao.. El propio Mao Zedong tuvo la oportunidad de conocer textos de Darwin y de Marx, gracias a las traducciones que le proporcionaba Liu Chao-Chi, que era el bibliotecario de la Biblioteca Central de Pekín a donde acudía el joven Mao a leer. El liderazgo político y cultural de China incluye a Deng Xiaoping, el gran reformador económico; JIang Zemin, Hu Jintao y Xi Jimping, líderes que consolidaron al partido comunista de China (PCCH); Zhu De, estratega militar que junto a Mao construyeron al Ejército Popular de China. En el terreno de las ciencias sociales se ha consolidado en China un núcleo de académicos especialistas en América Latina. En el caso de Chiapas, destaca Quinreng Zhang, que ha viajado a Chiapas en diversas ocasiones y mantiene una relación permanente con los colegas del CIESAS-Sureste. Uno podrá estar o no de acuerdo con la ruta que tomó la llamada Revolución China, pero no se puede ignorar que aquel Gigante ya llegó a la escena mundial y es hoy uno de los poderes reales que hegemonizan el planeta. China es el segundo país más poblado del mundo. Desde el punto de vista del Producto de Ingreso Bruto (PIB) es la primera potencia mundial en términos de paridad en el poder adquisitivo (PPA). La superficie de China abarca 9. 596, 960 kilómetros cuadrados y mantiene fronteras con catorce estados nacionales. Pose una costa un poco mayor a los 14,000 kilómetros. El número de habitantes es de 1.412,914,000. Desde 1978, año en que se inició el Plan “Reforma y Apertura” China logró colocarse como la economía de más rápido crecimiento en el mundo. Es el país de mayor importación y exportación del planeta además de primera potencia industrial mundial. Es líder en las nuevas tecnologías derivadas de la computación incluyendo la llamada Inteligencia Artificial (IA). China dispone del ejército más numeroso del mundo-1.6 a 2 millones de efectivos- y es potencia nuclear, además de un ejército terrestre de 965,000 efectivos. Su presupuesto militar sólo es ligeramente inferior al de los Estados Unidos. Palabras más, palabras menos, es esto lo que comenté en aquellos textos titulados “China: El Gigante que viene” y que ha llegado al escenario mundial actual como un protagonista del acontecer mundial. Finalmente, pero importante, sugiero la lectura del libro de Miguel Lisbona, Allí donde lleguen las olas del mar. Pasado y presente de los chinos en Chiapas., México, CEPHCIS/UNAM.
Bosques de Santa Anita, Tlajomulco, Jalisco. A 23 de marzo, 2026







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