Ángela Davies: Una vida en la lucha social

Angela Davies en la UNAM. Foto: Cortesía
La legendaria Ángela Davies estuvo en la Universidad Nacional de México (UNAM) el pasado miércoles 26 de agosto del presente año. Un suceso extraordinario. El recibimiento de los universitarios fue apoteótico. Las imágenes transmitidas por los noticieros de la televisión pública, fueron impresionantes. Ángela Davies, si, la luchadora social, miembro del partido comunista de los Estados Unidos, la legendaria persona que, junto a figuras señeras como Martín Luther King, han luchado toda su vida en las entrañas del monstruo en contra del racismo, la desigualdad social, a favor de la igualdad para las mujeres, ahora estaba en la UNAM para dictar una conferencia. Las imágenes de los noticieros transmitidos por la Red Pública, mostraban a una multitud de jóvenes y de académicos que vitoreaba a la legendaria Ángela Davies y exclamaban a voz en cuello, “No al Fascismo”. Levantan los ánimos observar imágenes así. Los jóvenes de México están conscientes de lo que significa el fascismo en estos tiempos que corren en el que personajes como Cerimedo, se vanaglorian de sus triunfos fraudulentos, mientras mandan matar a su compañera embarazada. Que refrescante ver a una mujer negra de 81 años blandir la voz, el pensamiento crítico, gritar la libertad, y desenterrar las esperanza en un mundo mejor. Vino a mi memoria el recuerdo de los años juveniles, en el que Ángela Davies estuvo tan presente, junto al Che Guevara, Camilo Cienfuegos, Tania Libertad, Emiliano Zapata, invocados en aquellas grandes marchas que recorrían las calles de la Ciudad de México-el añorado D.F.-en ese año prodigioso de 1968. A través de sus intervenciones, de sus libros, Ángela Davies abogó y aboga por el feminismo, la crueldad de las cárceles, el machismo, el racismo, los desastres del colonialismo, y de todo ello volvió a hablar en la UNAM. Quizá su obra señera sea Mujeres, Raza y Clase, publicado en 1981, libro en el que analiza como un “colonialismo interno” opera en los propios Estados Unidos, interrelacionando al género, la clase social y el color de la piel, en el contexto de una economía política de opresión como la que funciona en los Estados Unidos y que se ha revelado tan evidente en estos días de Trumpismo fascista. El recibimiento apoteótico que le ofrendó la comunidad de la UNAM, demuestra que los planteamientos de Ángela Davies están vigentes, atraviesan tiempos y países, y llegan a nuestros días tan vitales como el día en el que esta legendaria luchadora los promulgó. Mientras veía, embelesado, las imágenes que mostraban a una Ángela Davies vital, hablando y a una multitud de jóvenes respondiendo con vítores y aplausos, recordé a mi legendario Maestro Guillermo Bonfil al frente de aquellos seminarios históricos en la Escuela de Graduados de la Universidad Iberoamericana, hacia 1970-1971, en los que el gran etnólogo hablaba de la lucha de Ángela Davies, las panteras negras, Martín Luther King. Y las grandes manifestaciones de 1968 con los gritos de “Justicia, Justicia, Justicia” recorriendo las avenidas de la Ciudad de México al lado de “Prensa Vendida”, “Presos Políticos: Libertad”; y frente a la Embajada Norteamericana, “Esos son, esos son, los que irán al paredón”. Ángela Davies estaba allí. Como lo estuvo una vez más en la Ciudad de México al recibir de manos de Clara Brugada, las llaves de la Ciudad. Honra a la Capital Mexicana ese acto. Ángela Davies es además, una sobreviviente de la represión en un país como los Estados Unidos, que así mismo se nombra “paladín de la libertad” cuando en realidad es la tumba de la democracia y de la propia libertad. La presencia de Ángela Davies en la Ciudad de México es también un homenaje a los caídos en suelo norteamericano por luchar para instaurar la justicia y la fraternidad humanas. En ese camino cayeron los luchadores Nicola Sacco y Bartolomeu Vanzetti, acusados de crímenes que nunca cometieron. Fueron condenados por un sistema judicial corrupto que así reprimía a los ideales de libertad y de justicia. Joan Báez cantó la saga de Sacco y Vanzetti en aquella inolvidable Balada de Sacco y Vanzetti, misma que en los mítines estudiantiles de aquellos años cantaba Judith Reyes mientras la aplaudíamos aprobando su mensaje. Por cierto, se filmó una película dedicada a Sacco y Vanzetti en la que Joan Báez canta acompañada de la música que compuso nada menos que el Maestro Ennio Morricone. En la Escuela Nacional de Antropología e Historia, durante las asambleas estudiantiles, Viky Novelo cantó también la Balada de Sacco y Vanzetti. Ángela Davies sobrevivió al Ku Klux KLan, a la Jhon Birch Society, y a tantos intentos racistas por suprimir su voz. Sobrevivió mientras a Martín Luther King lo asesinaba una bala, mientras desde un balcón de hotel contemplaba a los Estados Unidos. Había dicho, “Tuve un Sueño”. Cayó el vigía antiracista un 4 de abril de 1968, pero su lucha continúa en la militancia de personajes como Ángela Davies. Días luminosos en la Ciudad de México con la presencia de una luchadora social de la importancia de Ángela Davies. Y ante la muerte de tantos luchadores por una Humanidad que viva con Justicia, recordé aquellos versos de Daniel Robles Sasso: “Los poetas blancos, Silencio. Los poetas blancos/ Los poetas negros, silencio. Los poetas negros”.
Bosques de Santa Anita. Tlajomulco, Jalisco. A 29 de agosto, 2026.







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