Del grafiti en la banqueta a los muros de odio
El barco naufraga. Podemos matarnos unos a otras por ver quién se hace del timón de la “verdadera lucha”, pero esa será la única pieza del barco que nos quede al final, mientras nos hundimos.
El barco naufraga. Podemos matarnos unos a otras por ver quién se hace del timón de la “verdadera lucha”, pero esa será la única pieza del barco que nos quede al final, mientras nos hundimos.
“Podría arreglármelas fácilmente sin correo”* José Ramón Guillén El entrecomillado del título señala, con claridad, que no soy el autor de la frase que da título a este texto. Ella la escribió Henry David Thoreau en el siglo XIX y se refería, sin duda, al correo conocido entonces y no a los medios de comunicación electrónicos que hoy en día se han desarrollado con profusión y celeridad inesperadas.
Me interrogo y los interrogo, ¿De qué sirve, entonces, la histórica lección que nos legó nuestro chiapaneco ilustre al enfrentar a un gobierno autoritario como el de Victoriano Huerta?
Mientras el rector de la Unach. Carlos Eugenio Ruiz Hernández busca, hasta por debajo de las piedras, recursos para mantener a flote a la universidad, otros funcionarios derrochan los dineros públicos.
Dicen los que saben que en política, la realidad y la percepción es siempre lo mismo. Consciente de ello, uno de los últimos ideólogos del PRI -que hoy ya no tiene ninguno- Jesús Reyes Heroles, acuñó una de sus múltiples frases que pasaron a la posteridad: “En política, el fondo es forma”.
Hölderlin: «¡Ah! La muchedumbre prefiere lo que se cotiza, las almas serviles sólo respetan lo violento.»
Plantones, manifestaciones y violencia desmedida caracterizan estas protestas magisteriales, igual que ha ocurrido en otros momentos de la historia reciente de Chiapas
Siempre puede aplicarse la concisión. Si el otro es extenso, uno debe ser breve. Si el otro escribe mil cuartillas banales, uno debe ser lector preciso y leer lo justo, lo disfrutable. Ya lo dijo Borges, si algo puede decirse en quinientas palabras, basta escribir un cuento y no una novela río.
La educación educa para la libertad. Al menos ese es el ideal de todos los sistemas educativos occidentales. Pero antes que la educación para la libertad, está la formación. La formación es aquella que implica ideales, valores y modos de vida, solidaridad, respeto. Por ejemplo mi abuelo solo sabía leer; pero era un modelo de conducta intachable y referente para la comunidad y para la familia. En la educación actual, ¿el docente está preparado para inculcar valores o para formar dentro de los valores? ¿Qué herramienta mide los valores que nos enseñan en las escuelas de todos niveles académicos? […]