Miedo a competir
No todos los taxistas son iguales, pero la mayoría ofrece un servicio de ínfima categoría, caro, sin orden ni respeto para los usuarios. No les importa la vida de los clientes pues el 90% de los vehículos utilizados NO ofrecen los mínimos requisitos seguridad pues conducen el automóvil peor evaluado de América Latina: el Tsuru.











