Odiseo
Nohlan se coloca, siguiendo los pasos de Spielberg, en la antesala de las películas monumentales, respaldadas con una publicidad magnánima, emulando a su anterior éxito comercial —más bien regular, poco creíble— con la biografía del famoso físico nuclear probélico Oppenhemier, retando ahora un mito occidental, famoso y, quizá, poco leído: Odiseo.











