Fallece el exgobernador Absalón Castellanos; fue enjuiciado por el EZLN en 1994

En la entrega del General

El exgobernador chiapaneco Absalón Castellanos Domínguez, enjuiciado en 1994 por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), falleció esta tarde a los 93 años.

La muerte del general nacido en Comitán de Domínguez fue anunciada en redes sociales por su nieto del mismo nombre, Absalón Castellanos Rodríguez: “¡Descansa Abuelo! Ya estás con Dios… 02 de Octubre d 1923 – 10 de Marzo del 2017 (93años) Un hombre grande en todos los sentidos y orgullo Mexicano, descendiente de Belisario Domínguez, Orgullosamente Chiapaneco!”.

Tras egresar del Heroico Colegio Militar en junio de 1942, el exmandatario fungió como comandante del cuerpo de cadetes del Primer Grupo Mixto de Armas de Apoyo del Cuerpo de Guardias Presidenciales.

Fue director de la Escuela Militar de Clases “Mariano Escobedo”, comandante de la 18a. Zona Militar y la 2a. Zona de Infantería, así como del Campo Militar No. 1, además de director del Heroico Colegio Militar, inspector general del ejército y comandante de la 31a. y de la 13a. Zona Militar.

Con mano dura gobernó el estado de Chiapas (1982-1988), que además se distinguió por la invasión de tierras y la constante represión de las protestas de grupos de campesinos e indígenas.

En respuesta, el 1 de enero de 1994, tras el alzamiento armado del EZLN, fue sorprendido por los encapuchados en su rancho Momón, en el municipio de Las Margaritas. Un grupo al mando del ahora subcomandante insurgente Moisés se lo llevó preso al corazón de la Selva Lacandona para ser enjuiciado.

Fue entregado al obispo Samuel Ruiz García con quien siempre tuvo fricciones políticas.

Tras las gestiones del negociador Manuel Camacho Solís y el entonces obispo Samuel Ruiz García, el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN ordenó liberar al general retirado.

“Con el fin de favorecer el pronto inicio del diálogo para la paz con dignidad que deseamos los mexicanos todos y como señal de la disposición sincera de nuestro EZLN, les comunicamos que el día miércoles 16 de febrero de 1994 será puesto en libertad el señor general de división Absalón Castellanos Domínguez”, dijeron en aquel entonces los zapatistas.

El general de división Absalón Castellanos Domínguez fue entregado a los comisionados para la paz Manuel Camacho Solís, y de Intermediación, Samuel Ruiz García, en la comunidad Guadalupe Tepeyac, municipio de Las Margaritas. Tras su liberación, su estado de salud fue constatado por personal médico del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Las zapatistas argumentaron que habían decidido dejarlo en libertad “con el fin de favorecer la distensión en la zona en conflicto durante la realización del diálogo para la paz con dignidad”.

Durante aquella entrega, el EZLN dio a conocer el “juicio popular” por el que pasó el general como “prisionero de guerra”, acusado de diversos delitos en perjuicio de la población indígena chiapaneca.

Castellanos Domínguez fue acusado de orillar a la población indígena chiapaneca a alzarse en armas en contra de las injusticias porque le cerró todo camino legal y pacífico para sus justas demandas durante el periodo en que se desempeñó como titular del Ejecutivo estatal.

“El general de división Absalón Castellanos Domínguez fue encontrado culpable de, en complicidad con el gobierno federal en turno durante su mandato estatal, haber obligado a los indígenas chiapanecos a alzarse en armas al cerrarles toda posibilidad de una solución pacífica a sus problemas. Son cómplices del general de división Absalón Castellanos Domínguez, en la comisión de este delito, los señores Patrocinio González Blanco Garrido y Elmar Setzer Marseille, que le siguieron en la titularidad del Ejecutivo estatal y que, con la complicidad de los respectivos gobiernos federales, siguieron orillando a nuestros pueblos a este camino”, señalaron los zapatistas.

Antes, durante y después del periodo en que se desempeñó al frente del Ejecutivo estatal en Chiapas, fue acusado de reprimir, secuestrar, encarcelar, torturar, violar y asesinar a miembros de las poblaciones indígenas chiapanecas que luchaban legal y pacíficamente por sus justos derechos.

También se le acusó de despojar a campesinos indígenas chiapanecos de sus tierras, en complicidad con el gobierno federal en turno, “y de esa forma haberse constituido en uno de los más poderosos terratenientes del estado de Chiapas”, subrayó entonces el Tribunal de Justicia Zapatista.

Tras deliberar y analizar todas las acusaciones en contra del exgobernador y habiéndose demostrado su culpabilidad, emitió su veredicto y dictó sentencia:

“Se condena al señor general de división Absalón Castellanos Domínguez a cadena perpetua, haciendo trabajos manuales en una comunidad indígena de Chiapas y a ganarse de esta forma el pan y medios necesarios para su subsistencia”.

Posteriormente resolvió: “Como mensaje al pueblo de México y a los pueblos y gobiernos del mundo, el Tribunal de justicia Zapatista del EZLN conmuta la pena de cadena perpetua al señor general de división Absalón Castellanos Domínguez, lo deja libre físicamente y, en su lugar, lo condena a vivir hasta el último de sus días con la pena y la vergüenza de haber recibido el perdón y la bondad de aquellos a quienes tanto tiempo humilló, secuestró, despojó, robó y asesinó”.

El Tribunal de justicia Zapatista turnó esa resolución al Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN, para que se tomaran las medidas necesarias y pertinentes para el cumplimiento de lo resuelto.

Asimismo, recomendó que se propusiera al gobierno federal el intercambio del general de división Absalón Castellanos Domínguez por la totalidad de los combatientes zapatistas y los civiles injustamente presos por las tropas federales durante los 12 días que duraron los combates, en 1994.

También se sugirió canjear al militar por víveres y otros medios que aliviaran la grave situación de la población civil en los territorios bajo control del EZLN.

Tras su liberación, el general vivió estos 23 años en un rancho cerca de Tuxtla Gutiérrez. Jamás aceptó hablar a medios y periodistas para dar su versión de aquel juicio.

Deja un comentario

Comparta su opinión. Su correo no será público y será protegido deacuerdo a nuestras políticas de privacidad.