Derrotas poéticas
Sabemos que es preferible ganar que perder. La victoria en eventos deportivos puede convocar al paroxismo y al éxtasis. Las derrotas entristecen, sepultan carreras. Vamos, esta no es una defensa de la derrota. Prefiero ganar, si se puede siempre, mejor. Las derrotas no saben a victorias. Nunca. No nos engañemos. Pero algunas veces, las derrotas pueden saber a gestas heroicas y por eso perviven en la historia.










