La lejana historia de ahora mismo
Nacemos atados a un cordón, dice Lilvia Soto, en Homo intertextus, y ese lazo de amor que nos cortan para volvernos individuos se vuelve después, para algunos, una cuerda de tortura. En este fragmento ya aparecen personajes del poder estadounidenses, mexicanos, franceses, latinoamericanos que usan el crimen, la saña (lanzar a disidentes desde aviones, sin paracaídas) para romper amarras con la igualdad, la libertad, la fraternidad.











