San José Coneta y Stephens, 1840
Nada [podía superar] el sosiego y la desolación de la escena; mas, había algo extrañamente interesante en estas iglesias destechadas, ubicadas en lugares enteramente desconocidos.
Nada [podía superar] el sosiego y la desolación de la escena; mas, había algo extrañamente interesante en estas iglesias destechadas, ubicadas en lugares enteramente desconocidos.
Con la idea de “limitar el poder del estado”, al que estaba contribuyendo, Snowden narra por qué hizo públicos los documentos que demostraban que los servicios de inteligencia de Estados Unidos estaban en disposición de cualquier persona en el mundo que usase un dispositivo digital.
No es ninguna novedad que mientras se discute en la Cámara de Diputados el presupuesto para el siguiente año, peregrinen por los pasillos de San Lázaro ciertos personajes de la vida política del país, al mismo tiempo en que se discute en los medios los alcances y posibles recortes en áreas específicas que atienden los gobiernos de la república.
Descendimos por uno de los senderos más abruptos y pedregosos con que nos hubiésemos topado hasta entonces en la región, cruzando en un sentido y en otro mediante una ruta en zig-zag por la ladera de la eminencia, prolongando el descenso quizás hasta una milla y media.
Comenzó a disminuir su agitación mientras esperaba que llegara el maletero, había corrido muchas cuadras para llegar a tiempo.
Esperaron dos años, en campaña y ya como presidente de México, y por fin les llegó la navidad. Por fin, una oportunidad, la más esperada, la de encontrar un punto débil en la figura del mandatario.
Al ingresar a la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) en 1965, me encontré con un medio académico en el que se leía y discutía la obra del científico alemán Carlos Marx. Me sorprendió ciertamente.
Bulgákov: “La caricia es el único modo de comunicarse con un ser vivo. Con un animal, no importa su grado de desarrollo, nada se puede conseguir mediante el terror”
El pasado 14 de octubre el Tribunal Supremo español, con sede en Madrid, dictó la sentencia a los políticos catalanes procesados y que han sido condenados por sedición y malversación con penas que oscilan entre los 9 a 13 años de prisión.