Tanteado, Tanteadito y Tanteadón
“Tantear” llaman las cocineras al acto de definir las cantidades de condimentos, propias de nuestros platillos: sal, azúcar, aceite, vinagre, comino, tomillo, achiote, picante, etcétera. Por ello son usuales las palabras “al tanteo” (al gusto propio), “tanteado” (poco), “tanteadito” (un tanto menos que poco) y “tanteadón” (cantidad intermedia entre tanteado y tanteadito). Aunque en ocasiones la instrucción que se escucha en las cocinas es: “Si, sí, mi niña. Tanteadito pero sin pasarse”.











