Tuxtla, el caos y la depredación
Y no habrá forma de salvar a la ciudad, de poner alto a los abusos de los funcionarios, hasta que surja una sociedad civil fuerte, participativa, vigilante y demandante de gobiernos honestos, comprometidos con hacer de la capital un espacio razonablemente habitable. Hay que empezar a construir esa ciudadanía que la haga posible.











