Estrellas muertas=agujeros negros
Antxon Alberdi: “Si tiene oportunidad, un agujero negro es perfectamente capaz de engullir planetas, estrellas, nubes de gas…”
Antxon Alberdi: “Si tiene oportunidad, un agujero negro es perfectamente capaz de engullir planetas, estrellas, nubes de gas…”
Ella no podría hacer una serie de colaboraciones y tenerlas en archivo, como si fuera una especie de ropa para cada día de la semana, porque cada uno de sus textos eran parte de su día a día.
Nada nos ha hecho reír tanto durante más de medio siglo como La Tremenda Corte. Se trata de una obra de arte de formato sencillo sin parangón en la historia de la radio latinoamericana.
El presidente de la república y el diario Reforma de la Ciudad de México, protagonizan un capítulo más de ese “diálogo circular” que se ha implantado desde el inicio de la presente administración.
Con antecedentes en los días coloniales en planteamientos como el de Fray Matías de Córdoba en 1798, el indigenismo se consolidó en América Latina como política de Estado durante el siglo XX.
Estimado Raúl: Te escribo contento porque te leo contento. Digo, en lo que cabe en este caos social debido a cuestiones sanitarias, pero que ha servido para hablar del rock, como esa misteriosa forma de extrapolar una parte de nuestras sensibilidades en un tipo de música tan diversa, como psicótica.
No solo estaban las calles de su ciudad natal sino las de espacios foráneos, aquellas a las que había regresado en un segundo viaje y al recorrer iba recordando las experiencias y a la vez sumando nuevas, pero también las que, probablemente, no volvería a caminar.
Laura García Arroyo: “¿Cuántas palabras existen en nuestro idioma y cuántas usamos en nuestro día a día? Trescientas. Ésa es la pequeña cantidad de términos con los que solemos comunicarnos en la cotidianidad. […] (Nuestro idioma) cuenta con cerca 300 mil palabras registradas. Eso es… ¡un 99.9% del vocabulario queda en los diccionarios sin usarse!”
Un día entré a un aula muerto de miedo. Tenía que dar una clase por encargo. De manera muy especial me insistieron en que fuera suave, cuidadoso y políticamente correcto.