Trocito de cuarzo
Concentrada en la lectura, de pronto algo cayó sobre su regazo, se dio cuenta que su dije de cuarzo se había desprendido de su collar. Lo tomó entre las manos, lo acarició. Recordó cuando lo compró, su forma ovalada le gustó mucho.
Concentrada en la lectura, de pronto algo cayó sobre su regazo, se dio cuenta que su dije de cuarzo se había desprendido de su collar. Lo tomó entre las manos, lo acarició. Recordó cuando lo compró, su forma ovalada le gustó mucho.
Pellicer: “Yo escribo para mi placer personal. Jamás me he ocupado de la gente. No me importa la gente. Es mi único egoísmo. Yo mismo soy mi público, y la gloria y la popularidad me tienen sin cuidado”
Hay días en el año que las calles no están puestas y coinciden con amaneceres que se prolongan sin tomar en cuenta que la fecha del año no sea coincidente con los solsticios.
Partamos de la pregunta: ¿Quién usó por vez primera el sustantivo calificativo para distinguir las ideologías? La fecha exacta es aún discutida, pero los términos derecha /izquierda para calificar a las posturas ideológicas en pugna, surgió en el contexto del llamado Tercer Estado convertido en Asamblea Nacional en Francia en 1789.
Becquer: “No hay nada más atrevido que la ignorancia”
Mientras estaba cortando algunas flores de mayo de su patio para ponerlas en un jarrón, Itzel comenzó a recoger las que permanecían tiradas sobre la tierra, semejaban una pequeña alfombra mezcladas con la hojarasca.
El Fondo de Cultura Económica (F.C.E.) se estableció el 3 de septiembre de 1934, en forma de un fideicomiso y siendo Presidente de la República, Abelardo L. Rodríguez. Los fundadores de esta gran casa editorial fueron Don Daniel Cosío Villegas y Eduardo Villaseñor, dos intelectuales mexicanos de pensamiento crítico.
Por si alguien dudara de la penetrante influencia de la cultura popular en nuestras vidas cotidianas, el fallecimiento de Camilo Sesto, uno de los grandes baladistas iberoamericanos de todos los tiempos, vuelve a hacer cimbrar eso que en tiempos del capitalismo voraz y la tecnologización de la vida quiere ocultar y hacer invisible: los sentimientos.
Demóstenes: “He aquí los tres animales intratables: el mochuelo, la serpiente y el pueblo”