Espiados
No sabemos la existencia de “topos” en el interior de las fuerzas armadas. No sabemos qué profundo ha sido la introducción y robo de información… Lo que sí sabemos es que esa acción de espionaje ni es de novatos ni de aficionados. Sólo instituciones encargadas del contraespionaje y espionaje estatal tienen la infraestructura para ingresar a una de las instituciones más herméticas, como las militares, en particular la mexicana que poco a poco ha ido mostrándose más pese a sus resistencias.











