El uso electoral de los programas sociales ¿Puede una sola figura política terminar con ello?
En la práctica no hay equidad electoral y tampoco hay respeto por las autoridades electorales. Hay un abuso de los recursos financieros nacionales. Eso vulnera la competitividad democrática, inclina la balanza deslealmente y sobre todo; desnuda la falta de mecanismos institucionales para garantizar los derechos de los mexicanos más pobres, aquellos que no pueden salir de la pobreza porque no hay condiciones sociales ni económicas para que lo hagan.










