Deporte extremo
Enrique Robles Solís/Empezó a ponerse el equipo: el arnés, los mosquetones de seguridad, las cuerdas colgadas al hombro y además fue a su recamara y descolgó una pequeña hacha que tenía en la pared, de la cual podría apreciarse, por el brillo, lo filoso de ésta. Salir a la calle a esta hora, es un deporte extremo.











