Valorar lo que se tiene
Samuel salió a su encuentro, le preguntó qué hacía. Jazmín le dijo que ese día comerían chilaquiles. Los ojos del niño brillaron más que de costumbre.
Samuel salió a su encuentro, le preguntó qué hacía. Jazmín le dijo que ese día comerían chilaquiles. Los ojos del niño brillaron más que de costumbre.
Fray Francisco Ximénez: «Los cuerpos de los sacrificados eran cocidos y comíanse como parte santificada; las manos y los pies y otras cosas delicadas presentábanse al gran sacerdote y al rey como cosa más sabrosa”
Por José Refugio Burguete Guillén/ Técnico académico de la Universidad Autónoma de Chiapas/ La transparencia como pilar de la verdad, la claridad, no debe estar ausente de la rendición de cuentas; si esto ocurre, estaríamos ante una acción de autoritarismo y abuso de poder.
La colonización de las instituciones públicas o la convergencia de intereses entre funcionarios del gobierno y redes criminales se materializa no solamente en términos de una economía criminal boyante y una corrupción endémica de lo que queda de las vetustas instituciones del viejo régimen.
Callar o no exhibirse es un derecho individual y, también, forma parte de la capacidad de jugar, de descubrir y, como dice el filósofo coreano, de interpretar.
Así que si el futbol entra en decadencia no es por el deporte en sí, sino por aquellos que lo controlan como espectáculo y a las compañías televisoras que se venden al mejor postor.
Toni Morrison: En el mundo no hay mala suerte sino blancos
El reloj de la sala hizo sonar sus campanadas, Bianca volteó a ver la hora, justo eran cuarto para las seis de la tarde. Ese día debía ir por el saco que había llevado a la tintorería hace más de una semana.
Mientras los jugadores corren con ahínco o displicencia disputándose el balón, los aficionados en el estadio realizan su propia lectura, su apropiación por momentos divertida, en otras angustiosa e incluso hasta violenta, del juego que los convoca cada fin de semana.