Borges y El bosque de la noche
Borges: “Los árboles me dan un poco de miedo. Son tan hermosos»
Borges: “Los árboles me dan un poco de miedo. Son tan hermosos»
La pasión de Cándilo eran los pajaritos. Él dominaba todo el arte de la caza. Elaboraba artesanalmente jaulas sencillas, con trampas de caza y para el traslado o la exhibición en casa.
A Tincho Duvaier, Agustín “Tincho” Duvalier, lo conocí de toda la vida. No soy capaz de acordarme de la primera vez en que me encontré con él. Tincho siempre estuvo allí. Lo veía en las calles de Tuxtla, con sus movimientos eléctricos, su pañuelo en la mano, sus escupitajos de ametralladora.
Los movimientos sociales responden a coyunturas muy específicas, generalmente locales y dirigidos para cambiar algo, pero también forman parte un contexto mayor, de un “ambiente” propicio. En los tiempos de la pandemia, en la reclusión a fuerza por la cual llevamos ya un año, se pensó que la gente no podía reunirse en las calles por temor al contagio.
Valía la pena, llevaba el encargo y había disfrutado la caminata. Al llegar a casa tocó el timbre, al tiempo que gritaba: – Tamales, tamales, ya están aquí los tamales.
Flaubert: “Por más grande que seas, comenzaste por ser algo tan sucio como la saliva y tan fétido como la orina. […] ¿Es ésta tu grandeza? ¡La grandeza del polvo! ¡La majestad de la nada!”
Durante la semana transcurrida, parte de quienes integramos la comunidad de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), mantuvimos diálogos, en medio de un paro estudiantil, en memoria de Mariana Sánchez Dávalos, estudiante de medicina, a la que posiblemente asesinaron en Nueva Palestina.
La cultura universitaria expresa el sentido de ser de una Universidad. Lo hace de forma epigonal. La cultura en su definición antropológica remite a saberes, creencias, hábitos, costumbres, prácticas, representaciones, conocimientos y sentimientos que definen fuertes reconocimientos como comunidad.
En colaboraciones anteriores me he tomado la libertad de hablar acerca de nuestros infortunios cotidianos, sobre todo a partir de las experiencias que tengo con mis vecinos en el lugar que vivo. He tratado de no convertir estos embates en un confesionario porque lo que más me interesa es reflexionar sobre la naturaleza y alcances de nuestras relaciones humanas.