Triunfalismos absurdos y esperanzas inciertas
En muchos países suele existir un acuerdo tácito entre los contendientes no solamente de la aceptación de la derrota sino que, además, se trata de reconocer el triunfo de un adversario en las contiendas político-electorales; pero en México es todavía una práctica que se abre camino muy lentamente.










