Espíritu aventurero
Ella volvió la vista y pensó un instante antes de responder, tenía poca ganas de platicar. Sin embargo, le pareció que sería descortés si lo ignoraba.
Ella volvió la vista y pensó un instante antes de responder, tenía poca ganas de platicar. Sin embargo, le pareció que sería descortés si lo ignoraba.
Las reivindicaciones por el salario para el trabajo doméstico se han dado de manera más visible desde el siglo XIX y durante todo el siglo XX en distintos contextos. Entonces, ¿el día de las madres no podría ser una buena fecha para insistir en este asunto?
Las cifras son inquietantes: el 60 por ciento de los chiapanecos no le interesa informarse de lo que sucede en el terreno político; el 58 por ciento considera que los políticos contribuyen muy poco o nada a mejorar el nivel de vida de los ciudadanos, y el 62 por ciento confía poco en el resultado de las elecciones.
Días después de la tragedia del metro de la CDMX, y como si fuera un acuerdo mutuo, los monopolios televisivos privados iniciaban sus mensajes con esta noticia, agrandando el hecho, yendo más allá de las conciencias, llevándolo hacia un camino cruzado entre el drama de una chafa telenovela mexicana y el momento electorero.
… le gritó “bájate pinche perra”, en alusión a una presión reiterada que ha sufrido desde que decidió contender, para que “se baje”, es decir, que renuncie a la candidatura (…) Estas mujeres valientes, que se atreven en un contexto tan hostil que opera en contra de ellas, se juntan ahora en una sola planilla.
Una amiga muy querida me contaba hace días que de repente un vecino suyo comenzó a hacer escándalo, al grado de gritar y amenazar a varias familias incluyendo a la suya.
En estos días se ha notado un incremento en la discusión de la llamada conquista de México, tanto en la prensa escrita como en las redes sociales. El propio Presidente de la República ha impulsado este interés al hablar constantemente de ello durante las llamadas “mañaneras”.
Lobo Antunes: “Escribo para gente que no puede leerme, porque la gente que me interesa que me lea no puede hacerlo porque, por una parte, no tiene dinero para comprar mis libros; la otra no sabe leer”
La lista la engalanan dos Premios Nobel de Literatura: el español Camilo José Cela, quien lo ganó en 1989, y publicó en 1972 el libro “Once Cuentos de Futbol”, con extrañas ilustraciones de un niño de nombre Pepe.