Messi y el próximo Mundial de Fútbol
La polémica es inacabable: ¿puede alguien que no se dedique a la política, ser político? Para Lionel Andrés Messi Cuccittini, la cosa no ha sido fácil; mediáticamente hablando, un desastre.
La polémica es inacabable: ¿puede alguien que no se dedique a la política, ser político? Para Lionel Andrés Messi Cuccittini, la cosa no ha sido fácil; mediáticamente hablando, un desastre.
En menos de una semana se hizo viral una “extraña” forma de agrupación juvenil en todo el país: jóvenes que se visten y actúan como animales. Al mismo tiempo, hubo otra metralla mediática, criticándoles. Un acontecimiento en redes que ha ocasionado memes y cientos de comentarios al respecto.
Para los que han criticado mucho a Roger Waters, ex líder de la banda Pink Floyd, por su “incendiaria” militancia crítica, aguda y valiente, tienen, nuevamente, una triple sorpresa: en primer lugar, porque siempre ha sido así; no es un villamelón de tercera que se subió al tren de un discurso dizque woke al cuarto para las doce. Siempre del lado de la izquierda, no ahora, sino toda su obra como artista y también fuera de ella.
Entonces, el dictador manda a reprimir a migrantes en el norte del país. Lo hace con una fuerza especial, con órdenes estrictas de “cazar” y llevar a la cárcel y quizá, quien sabe, desaparecerlos. No importa. El tema es no dejar que los migrantes, ilegales, sucios, bad hombres, los “otros”, los apestados, se apoderen del país. La paranoia política clásica de un manual que, pensábamos, había quedado atrás, hace 80 años.
Lo ocurrido en el encuentro del presidente Donald Trump con el mandatario de Ucrania, Volodimir Zelenski, en la Casa Blanca, en febrero pasado, no es nuevo y tampoco inédito. Ante los ojos del mundo, la humillación al ucraniano con lujo de violencia verbal, en el marco de una discusión sobre la guerra Rusia-Ucrania, se convirtió en más que un acontecimiento viral en las redes. Fue una advertencia de cómo el Estado canalla gringo actuaría de ahora en adelante.
Como no podía ser de otra manera, el pasado viernes Donald Trump se apoderó de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).
José Luis Gómez Pérez, el Kiss, falleció el 23 de septiembre. Lo conocí en le preparatoria, en el COBACH 1, quizá Carlos Mario, el gran master de todos, me lo presentó, pero no lo tengo tan claro. La certeza siempre fue que éramos aficionados al rock.
A minutos de salir noticia de la aparición del reguetonero Bad Bunny en el Super Bowl, las redes sociales se incendiaron. La amplia mayoría exclamando furia y venganza ante una ofensa de esa magnitud. En esa primera hora, no se escatimaron adjetivos ni epítetos, tampoco de sendas consignas a las respetables progenitoras, no sólo del artista en cuestión, sino de los organizadores del evento deportivo más visto del año.
La necesaria y recurrente forma de vincular la memoria con nuestra vida diaria, pareciera hasta cierto punto normal y quizá hasta una práctica desgastada. La memoria nos hace sentirnos en comunidad, nos hace estar dentro de algo, y eso siempre lo pensamos como una condición para estar en sociedad.