Estrangular
Financiar migraciones se ha vuelto una poderosa arma política. Así se podría explicar los miles de centroamericanos que fueron presumiblemente impulsados por un “patrocinador”; así se podría comprender la “invasión” —como se ha intentado proyectar en una parte de la prensa española—, de marroquíes a Ceuta, un apéndice situado en territorio argelino. De ser acertada esta premisa, las migraciones no serían únicamente el resultado de problemas económicos (pobreza, inseguridad). Ahora está en pie esta “arma humana”.











