El recato de las rubias
Choderlos de Laclos: “¡Ay, Dios! ¿Qué tontos son los hombres de talento!”
Choderlos de Laclos: “¡Ay, Dios! ¿Qué tontos son los hombres de talento!”
Los Juegos Olímpicos apelan a nuestras sensibilidades y subjetividades, a los estados psicosociales y sociopolíticos de rango variado, desde lo personal y familiar, pasando por lo comunitario y ampliándose a nuestro lugar en la globalidad.
Por Eliseo Marín. El nombre al final de cuentas es la misma burra solo que revolcada; ya que lleva cargando toda la opacidad y falta de transparencia por parte de los sujetos obligados, sin que vislumbren resultados positivos de la responsabilidad de los que actúan como comisionados de dicho Instituto y estos avalados por un congreso, que de igual forma no solicita la rendición de cuentas de quienes deberían de ser los encargados de vigilar el cumplimiento de la Ley de Transparencia y sus demás obligaciones.
Por Araceli Burguete Cal y Mayor. Su fuerza y autodeterminación pudo con todos los obstáculos, menos con uno, el muro de la exclusión política, el del monopolio de los espacios de poder y representación del país que han capturado los partidos políticos, quienes han patrimonializado la representación ciudadana, violentando el derecho humano a la representación política indígena, que Martha reclamó con energía.
Mientras escribo estas líneas, algunos periodistas concentran su interés y expectativas en torno a la consulta que se realiza este domingo 1ero de agosto. Como sabemos, se trata de un ejercicio democrático con el fin de recoger la opinión de la ciudadanía en torno a las probables acciones ilegales hechas por los expresidentes desde Salinas hasta Peña Nieto.
Enfrentamientos entre bandas criminales, surgimiento de grupos de autodefensa, quemas de patrullas, desplazamiento forzado de personas indígenas y una criminalidad creciente, dibujan el nuevo rostro de Chiapas.
El miércoles 28 de Julio del presente año, las boxeadoras mexicanas Brianda Tamara y Esmeralda Falcón, encontraron en bolsas de basura, uniformes deportivos del equipo de softbol femenil mexicano, que representó a nuestro país en las olimpiadas de Tokio. Con azoro, las pugilistas dieron testimonio en sus redes sociales de lo que, para ellas, representa un desdén al “trabajo, dedicación, amor y pasión” de muchos años, a decir de Briada.
Uno de los símbolos más vigorosos del olimpismo es la idea que el deporte es lo único que puede unir al mundo. Junto al Mundial de Futbol, los Juegos Olímpicos son eventos de carácter planetario. No hay instituciones políticas y económicas que puedan convocar a tantos países y, en este caso, atletas de tan diversa índole y de tan amplio campo de participación.
Por Raciel D. Martínez Gómez/ A través de su historia, el espíritu de los Juegos Olímpicos ha cumplido las funciones imaginarias de un mundo paralelo. En la era moderna, resulta que cada cuatro años los Juegos Olímpicos prospectan qué tan humanos solidarios, empáticos y tolerantes podemos ser en medio de una feroz sociedad alienante todavía absurda en sus negaciones y más irresponsable en sus permisividades.