Crónica del infortunio
A la edad de Marcelo, ya era el candidato ideal del infortunio. Mi pasión futbolística había anidado en el equipo de la cementera más importante del país. Vivía el fútbol con la intensidad infantil característica, cuando de colores se tiñe la defensa de nuestros equipos. Casi al borde de las lágrimas sufría con intensidad las derrotas tanto como los triunfos.











