La nueva versión de una epopeya
Cormac McCarthy: “Yo fui mormón. Después me convertí a la Iglesia. Luego no sé en qué me convertí. Luego me convertí en mí mismo”
Cormac McCarthy: “Yo fui mormón. Después me convertí a la Iglesia. Luego no sé en qué me convertí. Luego me convertí en mí mismo”
Soledad echó una última revisión a su maleta, ya estaba por viajar a pasar un descanso con su familia y quería cerciorarse que esta ocasión no se le olvidaría alguna pertenencia, como solía sucederle. Esta vez se hizo el propósito de ir ligera de equipaje, así fue.
Después de sucesos sangrientos, como la masacre del Templo Mayor, la destitución de Moctezuma Xocoyotzin (“El Joven”. Por eso la voz náhuatl “xocoyote” designa al más pequeño de los hijos), el ascenso de Cuauhtémoc (“El águila que cae”) como Tlatoani (“El que tiene la palabra”).
Al escuchar el crujir de las hojas secas a su paso, Alicia intuyó que era una especie de invitación para que regresaran de nueva cuenta, el bosque les esperaba para deleitarlos con los regalos que siempre tiene.
Henry Miller: “Las cosas a las que nos aferramos aunque sea la esperanza o la fe, pueden ser también el mal que nos llevará. El renunciamiento ha de ser absoluto: la más insignificante migaja a la que intentemos asirnos puede ser el germen que nos devorará”
Hace unos días se llevó a cabo un foro en la Cámara de Diputados de la Federación. Con el tema sobre las haciendas públicas fueron convocados tanto funcionarios, como académicos y representantes populares de distintas partes del país. El diagnostico no pudo ser más que una muestra de los retos que como país habremos de enfrentar en un tiempo corto.
Por Miguel Ángel Zebadúa Carboney El perdón español. “Aunque ningún historiador se confesará asimismo amigo de la mentira, no obstante, es una verdad histórica que todo hombre, y por tanto todo historiador, es un mentiroso”. Esta frase retomada por el historiador Guy Rozat (Verdad Histórica y Verdad Oficial en las Crónicas del siglo XVI, ponencia presentada en la Universidad de Jalapa. En línea) está vinculada a la forma y las intensiones para hacer la historia oficial, aquella que se nos enseña y se nutre el Estado. Aunque, agrega Rozat, esta historia viene generalmente distorcionada. Muchas plumas de ayer y hoy […]
Las hegemonías discursivas y visuales mediáticas buscan el peor rostro, la peor actitud del migrante para justificar su rechazo y la legitimidad de las políticas estatales que regulan y contienen el flujo migratorio, pues son los parricidas, los “indeseables”, a los que se debe detener con la construcción de un muro.
Cuando los recuerdos de lo que fuimos emergen, un aire de nostalgia impregna el ambiente: olores, sabores, colores, texturas, tiempos, personas, algo de lo infantil nos atraviesa en lo cotidiano. Este espacio intenta re-vivir las memorias de infancia: tuya, mía, nuestras, infancias otras, de cualquier tiempo y espacio.