Lo urbano nos alcanzó
Lilia estaba quitando la maleza en el patio de la casa, en ese terruño tan querido, lejos del bullicio de la ciudad, el sol de la tarde era aún abrasador. Disfrutaba despojar de las enredaderas a los árboles de limón y aguacate, para ella era liberarles y dejarles respirar de tan atosigadoras compañías.











