Seis libros de Fernando Vallejo, dos
Fernando Vallejo: “Pienso, pienso, pienso en tanto de arriba me mira, temblorosa, la luna. ¿Qué me ves, estúpida?”
Fernando Vallejo: “Pienso, pienso, pienso en tanto de arriba me mira, temblorosa, la luna. ¿Qué me ves, estúpida?”
Cayó en un sueño profundo. El olor a tierra mojada la hizo despertar, se asomó a la ventana, sintió esa sensación de frescura que deja la lluvia.
Había pensado escribir sobre otro tema, como la situación política actual con los destapes y los que vendrán, pero a última hora decidí cambiar de opinión. El motivo se debió a que el viernes pasado estuvieron en Tuxtla los Caifanes, banda emblemática, experimentada, mística, culta, cercana a la gente. Sea pueblo o no.
Pocos publican una autobiografía a los 63 años, a menos que sean políticos retirados, famosos o hayan vivido acontecimientos especiales. Los políticos en activo que se atreven a escribir acerca de sí mismos a esa edad es porque tienen fines inmediatos de capitalización política. Es el caso de Marcelo Ebrard, quien publicó recientemente El camino de México.
Aunque el gobierno federal ha tratado de deslindarse discursivamente de la vigencia de la política contrainsurgente y de la operación de los grupos paramilitares en Chiapas, llama la atención que los campesinos del municipio de Ocosingo tengan trato especial en el programa Sembrando Vida.
Chiapas cercano a Guatemala podría sumarse a la conexión del cable de alta velocidad que conectará Puerto Barrios con Boca Ratón. Un paso para lograr esto es diseñar una Agenda Digital.
Ebrard “pegó primero” y al hacerlo, está forzando al “juego limpio” dentro de MORENA. La percepción es que lo contrario al “juego limpio” es la “unidad” que gritó en su congreso una fracción de MORENA.
Es de esperar que ante las próximas elecciones en México, los grupos de derechas no se quedarán impávidos sobre todo ahora que el otrora poderoso grupo Atlacomulco ha quedado derrotado o pausado por los resultados electorales en el estado de México.
Fernando Vallejo: “¿No sabía el padre Tomasino que la filosofía no es ciencia? Es arte, exhibición. Se agota en sí misma como el chorro de agua o el amor”