El incorruptible Andy el pacifista
No albergo dudas de que el presidente López Obrador es un hombre pacifista. Esta invocación a su perfil humanista, como él mismo gusta autocalificarse, no obedece a otras razones sino al carácter paradójico de esa vocación frente al imparable y sangriento escenario de violencia en varias partes del país, asociado a la acción de las principales organizaciones criminales en pugna.











