Con-tacto fino
Hay abrazos entrañables como si te aupara la humanidad entera. Hay caricias estremecedoras e, incluso, roces que te suben a las nubes y acercan a tocar las estrellas.
Hay abrazos entrañables como si te aupara la humanidad entera. Hay caricias estremecedoras e, incluso, roces que te suben a las nubes y acercan a tocar las estrellas.
¿Qué tienen en común el PAN, el PRI y el PRD o, también, Morena, el Partido Verde y el PES?
Por Homero Ávila Landa/ Porque su aliento es rodar, volar, describir las más increíbles parábolas, porque nació para causar felicidades e infelicidades, porque dispone al encuentro comunitario; porque dado que produce el jugar, es el alma niña lo que prevalece en ella cuando vive en nuestros pies.
Imposible no hablar del tema. El domingo pasado quedé en shock por los dos eventos futbolísticos que sucedieron entre el juego de la UNAM-Cruz Azul.
Qué Hacer es un texto famoso muy difundido (no sé si leído) de Nicolás Lenín en el que expresa sus puntos de vista acerca del destino del socialismo en lo que fue la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas. Pero no me refiero a ese texto.
Ni la elegancia del Kaiser Beckenbauer ni la contundencia de Cruyff obtuvieron lo que Maradona tuvo: un arraigo que conecta directamente con el pueblo, la relación del ídolo con la gente en niveles que sólo los argentinos lo asumen como parte, algo propio de su “nacionalismo” que comprenden y exportan y que alcanza matices sociológicos justificables. Su posible “sucesor”, otro 10, Messi se cuadra: “el Diego es eterno”. Ese el marca una especie de distancia, y al fin y a cabo, respeto hacia alguien. Es tercera persona cuidando no expresar solamente “Diego es”. Sino el. Es como decir: “Usted Diego […]
Virgilio Piñera: «La noche es un mango, es una piña, es un jazmín. […] No queremos presencias celestiales sino presencias terrestres,/ que la tierra nos ampare, que nos ampare el deseo”
Llegaron al destino, la familia se había congregado como hacía tiempo no lo hacían, los tíos, primos, sobrinos. Era un gran jolgorio. Cada quien fue instalándose, colocaron mantas sobre el pasto y fueron acomodando los alimentos para compartir.
A primera vista, no pareciera existir en el discurso del presidente Obrador destello alguno de pensamiento religioso, pero observando los detalles uno podría encontrar reiteradas invocaciones a la instauración de un credo o algo semejante.