La violencia, otra vez
Es imposible no hablar de la violencia. El desborde que ha alcanzado en nuestro país no tiene precedentes en las últimas décadas. ¿Por qué hemos llegado hasta aquí? Una pregunta compleja, pero al mismo tiempo muy obvia.
Es imposible no hablar de la violencia. El desborde que ha alcanzado en nuestro país no tiene precedentes en las últimas décadas. ¿Por qué hemos llegado hasta aquí? Una pregunta compleja, pero al mismo tiempo muy obvia.
Hace relativamente poco tiempo escribía acerca de la idoneidad de los funcionarios en la actual administración local de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. Entre otras cosas, señalaba que no existía correspondencia entre el perfil profesional de algunos funcionarios y los cargos que vienen desempeñando.
En un año electoral como éste 2018 muchas de las cosas que giran en torno a la conformación de las candidaturas electorales y también de los resultados finales, una vez los ciudadanos hayan ejercido su derecho al voto, se mide o expresa con conceptos que giran en torno a la lógica del vencedor y el perdedor.
El dirigente estatal del PRI, Julián Nazar Morales, ya afirmó que no habrá ni consulta ni encuesta, que los tiempos legales ya vencieron para registrar ante el IEPC el método de elección interna y que el único precandidato de la coalición es Roberto Albores Gleason. Mientras tanto, el Verde-Gobierno a través de Eduardo Ramírez, sigue tensando la cuerda con manipuladas marchas “por la dignidad” que protestan contra la “imposición” del centro del país.
Tarkovski: “Las condiciones imprescindibles para la lucha del artista hasta llegar a su propio arte son la fe en sí mismo, la disposición de servir y la falta de compromisos externos»
Me gusta comprar los dulces tradicionales en los mercados, quizá porque, además de sus sabores, uno de los elementos que me atrae más es observar la manera en cómo están colocados.
A los habitantes de Tuxtla les ha llegado la sensación de inseguridad a través del robo a casas habitación, asalto a comercios y, en especial, de la muerte violenta de dos jóvenes. El 78 por ciento de los tuxtlecos, de acuerdo al Inegi, dice sentirse inseguro en la ciudad, y más si está en un cajero automático o en el transporte público.
Ojalá el Congreso del Estado de Chiapas se convierta en un Poder integrado por congresistas comprometidos, que le deban su puesto a la ciudadanía. Ojalá y la próxima legislatura no sea peor a la actual –porque nos pueden sorprender más-. Ojalá y las ciudadanas y ciudadanos de Tuxtla hagan eso posible y que al menos haya dos personas aliadas en el Poder Legislativo.
Observan alguna concentración de personas. Todas llevan globos blancos y celestes, y preguntan por el camino de Pantepec a dos viandantes que muy corteses les responden.